miércoles, 23 de enero de 2013

Resultado de las elecciones en Israel 2013

Resultados casi finales


Explicación del gráfico, de izquierda a derecha y de arriba a abajo: Likud Beiteynu, Yesh Atid, Haavodá, Shas, Habait Hayehudí, Yaadut Hatorá, Hatnuá, Meretz, Raam Taal, Jadash, Balad, Kadima.

Es cierto que el bloque de la "derecha" y la "izquierda" quedaron empatados en 60, pero esa cuenta depende de varios factores que lo complican. En primer lugar no hay un bloque de la "derecha". Hay un bloque de la derecha laica/tradicionalista y la derecha religiosa.

Pero más complicado es el bloque de la "izquierda". No es correcto llamarlo "izquierda" por varios motivos. Uno es que se estaría contando como izquierda a por lo menos tres partidos que se identifican con el centro, no con la izquierda: Yesh Atid, Hatnuá/Tzipi Livni y Kadima/Shaul Mofaz. Y estos partidos pueden sin problemas pertenecer a una coalición con el Likud de Netanyahu. En segundo lugar, 12 diputados de los 60 del bloque de izquierda corresponden a tres partidos árabes, y son "intocables" para coaliciones de gobierno. Están pero no son pasibles de ser usados. Simplemente porque los partidos árabes están en contra del Estado de Israel. Nunca ha habido hasta ahora posibilidad de meterlos en ninguna coalición de gobierno. Con lo que el bloque existente de la Centro-Izquierda es de 48 mandatos, frente a 60 de la derecha.

Está la posibilidad de hacer un bloque de la derecha más Kadima con 62 mandatos. Sería lo que le costaría menos a Netanyahu en términos de cambios en la sociedad israelí.
Está la posibilidad de hacer una coalición nacionalista de 61 diputados entre Likud Beiteynu, Yesh Atid y HaBait Hayehudí, en el que todos estaría a favor de una igualdad en los deberes al estado y a cambio los asentamientos recibirían apoyo. Esa es una coalición probable. Sumando a Kadima habrían 63 diputados.
En todo caso Yair Lapid, de Yesh Atid (a quien voté) puede decir que entra a la coalición con la promesa de Netanyahu de igualar la carga de los ciudadanos y luego por una razón u otra no conseguir que pasen las leyes en la Knesset. No sé, ¿qué les parece?

15 comentarios:

Anónimo dijo...

¿mas partidos, mas democracia?,a mi me gustaria que los partidos religiosos no influyeran tanto en la toma de decisiones,ej,"el servicio militar para todos,reducir el presupuesto de las ieshivot y aumentar al de educacion para todos,al de salud,y a la investigacion entre otros.En estas elecciones no veo un cambio,¿me equivoco? LIDIA

Fabián dijo...

Sí.

¿Qué votaste, Lidia?

Anónimo dijo...

Ademas las coaliciones son un pozo de sorpresas, nunca se sabe
quien se une a quien.-lidia

Anónimo dijo...

yo vote a MERETZ, ¿ALGUN PROBLEMA¿ LIDIA

Anónimo dijo...

Fabian, lei las declaraciones del partido "habait ha iudi", y me perecio una declarcion fashista.- lidia

Andrés dijo...

Lapid debería ser el nuevo canciller y algún miembro destacado de Yesh Atid ocupar las Finanzas. Obviamente será parte de la coalición de gobierno. Se encargará de la agenda socio-económica, al mismo tiempo que le dirá a los europeos en un perfecto inglés británico y con grandes habilidades diplomáticas que Jerusalem, Ariel y los grandes bloques seguirán siendo parte de Israel les guste o no. Sería un buen canciller, aunque el mensaje claro de las elecciones, en mi opinión, es que Bibi tiene que seguir siendo el capitán del barco y los de Yesh Atid encargarse de los asuntos socio-económicos (también un tipo del partido de Lapid podría ir a Finanzas).

Por si quieren saber mi opinión sobre lo que implican estos resultados, puede verse al final de este post.

Anónimo dijo...

Fabian, porque decidiste votar a Lapid? Que te llevo a elegirlo?

Pregunto por curiosidad, nomas.

David

Fabián dijo...

Mmmm... Likud se fue demasiado a la derecha con Feiglin y otros. Y Lapid es un buen centro. Está el tema de las cargas similares para los haredim que nunca termina de salir. Y eso fue lo que me terminó decidiendo.

Anónimo dijo...

¿Te terminó de decidir el reclamo de un imposible frente a la realidad? Siempre supimos que había un psicobolche nostálgico del mayo francés dentro tuyo, Fabián ;-)
Anteayer en el programa de Jon Stewart se rieron largo y tendido de las elecciones israelíes: ¡Chuck Norris apoyó a Bibi! Glorioso.
http://www.thedailyshow.com/watch/wed-january-23-2013/circumdecision-5773---vote-or-chai
Ary

Anónimo dijo...

Y no tenes miedo de que termine entregando Yehudah y Shomron en un acuerdo y termine pasando lo de Gaza?

Ademas, pensas que el tendra mano firme para responder a los ataques de Hamas, Hezballah o para tomar una decisio sobre Iran? Bah, bijlal te interesa eso?

David.

Fabián dijo...

No, la verdad me da lo mismo si nos tiran cohetes.

Duh...

Fabián dijo...

La mano dura de Netanyahu terminó la última guerra de Gaza un mes y 20 kilómetros antes del final.

Anónimo dijo...

Lo reconozco, pero por eso esparaba que la gente quiera votar gente con huevos! Yair Lapid es un vende humo y no tiene ninguna experiencia en el campo militar.

De todas formas respeto la votacion, especialmente porque no vivo en Israel.

David.

Anónimo dijo...

Esto fue un descalabro relativo de la derecha, ya que perdieron apoyo neto en la Knesset. Incluso sin Yesh Atid, en el fondo Tzipi Livni son Laboristas II, con una mayoría izquierdista que no permitiría una coalición con Netanyahu. En cambio Meretz duplicó su apoyo, siendo el partido que más subió proporcionalmente aparte de Yesh Atid. Eso implica que el bloque izquierda, incluyendo Hadash (que NO es anti-sionista, sino no-sionista que es distinto) llega a unos 31 miembros. Eso es, la fuerza exclusivamente izquierda duplicó su fuerza en la Knesset frente a la vez pasada.

Puede que los laboristas sean los mayores perdedores. Pero no hay que olvidar que la gran mayoría de los que votaron a Lapid venían del laborismo de todas formas. El apoyo de Yesh Atid durará sólo esta legislatura, y ya se está esfumando como la agua veraniega en el desierto del Negev. Ante esto, vemos una izquierda reforzada y una tendencia al alza, mientras que la derecha está perdiendo apoyo. Likud-Beiteynu fue la gran derrotada, perdieron todo lo que ganaron antes con la unión de Biberman.

En ese caso es sólo un comienzo. La verdadera batalla probablemente viene ahora. Bibi no va a durar otra legislatura entera, especialmente después de purgar a los pocos jabotinskianos que quedaban dentro del partido, a favor de los repelentes de Israel Beiteynu. Liberman es ahora el dueño de Likud, no Bibi. Además, Benet no apoyará lo que será inevitable con presión de Obama: una retirada de territorios ocupados, por lo menos la congelación de construcciones de más asentamientos y la reducción de la represión militar sobre los palestinos. Yesh Atid ya se convirtió en un problema, ya que Lapid es un charlatán. Los religiosos no van a apoyar lo que Lapid reclama, que es mayor laicidad del Estado.

En fín, es un desastre para la derecha, ya que en las próximas elecciones, que no serán por mucho tiempo, la crisis social y política, que se va a agravar, llevará más votos a la firme izquierda anti-Bibi. La gente se está hartando, y rápido. Ya no quieren a los fanáticos de la derecha, ni a los oportunistas del centro que se alían con la derecha. La izquierda lo tiene todo para ganar más.

Anónimo dijo...

Ah, y es especialmente notable lo de la guerra de Gaza. La provocación y último conflicto planificado por Bibi para ganar apoyo fue en vano. Primero sólo demostró que después de 4 años Bibi cambió absolutamente nada: todo sigue igual en Gaza, o quizá peor. Pero en segundo lugar, y eso es lo más interesante, el que el apoyo de la derecha caiga a favor de que se duplique la fuerza de la izquierda en la Knesset es de por sí impresionante, después de ese conflicto.

Eso es, ya no funcionan los conflictos. Los medios de comunicación lo saben, pero no quieren decirlo (después de todo, están bajo el control del gobierno y los grandes magnates que tiranizan al pueblo de Israel).

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