"Había tenido muy buenos, interesantes maestros de literatura... uno de mis maestros en el shule fue Zalmen Hirschfeld, el actor. Y Hirschfeld hacía en literatura lo que hoy en día muchos profesores, teóricos de distintos países dicen que es lo que hay que hacer con literatura para enseñarla, es decir, cómo se enseña literatura. Qué es enseñar literatura y hay quien dice que hay que leerla bien. Bueno Hirschfeld nos interpretaba las obras. Hirschfeld era estar frente al actor y escuchar como lee las obras. No sé si alguien te contó la anécdota, pero es una anécdota también conocida que Hirschfeld iba a la sala de maestros, cuando estábamos en la secundaria, iba a la sala de maestros, y uno de los maestros se quejaba de que nos habíamos portado muy mal porque éramos muy lieros, porque era un grupo muy inquieto, y entonces Hirschfeld decía [en yiddish]: hoy conmigo van a llorar. Entraba a la clase, leía un cuento triste y todos salíamos llorando."
Un blog para dominarlos a todos. Zion (Hebrew: ציון; Tiberian vocalization: Ṣiyyôn; transliterated Zion or Sion) is a term that most often refers to Jerusalem and, by extension, the Biblical land of Israel (Wikipedia).
miércoles 4 de enero de 2012
Zalmen Hirschfeld
por
Fabián
De una entrevista que hice el año pasado:
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No encuentro referencias de este actor, mas que un levísimo apunte en imdb.
ResponderSuprimirEn cualquier caso, hay que ser más que buen actor para conseguir la proeza que cuentas.
A raiz de una crítica de Joaquim Armengol en el diario Ara, acabo de comprar El breviario del odio, de León Poliakov, recien editado por Complices editorial. Otra proeza y libro imprescindible, a juzgar por los comentarios y por la crítica de Armengol, de la cual transcribo el último párrafo, por si es devuestro interés (en catalán, eso si, pero no muerde, prueben a ver...)
Breviario del odio és un llibre viu. Seguim i seguirem lligats moralment a l'època estremidora i atroç de la indústria de la mort, en revelar tota la capacitat criminal per diferenciar-nos els uns dels altres. En realitat, després de sis milions de cadàvers, l'únic que ens queda és la intel·ligència que ens fa conscients, el dolor angoixant del pensament fracassat i la constant i seriosa amenaça d'una repetició possible. Som conscients que la ment humana està configurada de tal manera que no concedeix credibilitat al que la pertorba brutalment, però també sabem el que les cambres de gas significaven. Aquest llibre brutal esclareix i escandalitza alhora, fent explícites veritats i capacitats humanes inaudites, actes de barbàrie pensats al mínim detall, insuportables, impossibles d'assumir. Però cal fer-ho. Potser, davant l'atrocitat paralitzadora de l'extermini planificat no hi hagi res a dir, tanmateix és necessari seguir anomenant el que no es pot, incansablement.
No llegué a conocerlo. Fue el maestro de mis maestros.
ResponderSuprimir