jueves, 26 de enero de 2012

Gustavo Sala no debe ser llevado a juicio

Primero que nada, vean esto:


Ahora que lo han visto, quería decir unas palabras sobre un tema que se ha tocado en otros blogs, y el que no lo sabe, lo sabrá cuando termine, lo del idiota de Gustavo Sala y sus dos tiras "cómicas" de "humor" antisemita que fueron publicadas en el diario argentino oficialista y de izquierda, Página/12.

Julián Schvindlerman, entre otros, escribió muy bien sobre este tema aquí. Pero si hay algo en que disiento con él, es en su frase: "Como estoy a favor de la libertad de expresión pero no de la libertad de ofender...". La libertad de expresión incluye la libertad de ofender.

La solución a este caso es protestar, porque realmente hemos sido ofendidos y con razón, con un "humor" burdo y que se burla de nuestros muertos. Podemos pedir y con razón que Página/12, si se quiere considerar un diario progresista, despida a este rotundo imbécil de Gustavo Sala, que ni disculpas adecuadas es capaz de dar. Que el INADI o la DAIA lo acusen penalmente, por otro lado, no me parece correcto, penaría la libertad de expresión sin motivo. Gustavo Sala no debe ir preso ni pagar ninguna multa. Debe quedar libre y en su casa, esperando el llamado de un editor que nunca llegará.

UPDATE:

El Diario Página/12 también debe aprender a dar disculpas adecuadas. Eso de que "pedimos perdón si alguien se sintió ofendido" es de un cretinismo resbaloso. Lo que debería haber dicho el diario es "Pedimos perdón porque tuvimos un momento de apagón mental, en que pensamos que burlarse de que los judíos eran hechos jabones durante el Holocausto era gracioso. No sé qué nos pasó, pero veremos de que no pase más, y haremos que todos nuestros empleados visiten el Museo del Holocausto en Buenos Aires y aprendan algo útil para la vida.".

10 comentarios:

Andrés dijo...

Entiendo Fabián que te hartaste de leer a Renton "hacerse el ofendido" por idioteces, pero claramente este no es el caso.

Quienes estudian Comunicación Social saben que es función del Editor, supervisar cada cosa que se publique. Desde la tapa hasta los chistes. Es responsabilidad del mismo todo lo que publique el diario. Página/12 es el verdadero responsable, no simplemente el gordo nazi escatológico que se la da de humorista o artista.

El problema es que empieza con la ofensa, pero termina en masacre. El Holocausto no empezó en las cámaras de gas de Auschwitz, sino con la difamación, ridiculización y demonización del judío en los medios de comunicación, producto de una cultura europea alimentada por siglos de adoctrinamiento antisemita de la Iglesia Católica. En Argentina la mitad de la población piensa que los judíos "hablan demasiado del Holocausto", según la última encuesta del Gino Germani.

No estoy diciendo que toda difamación judeofóbica necesariamente derive en otra Shoá, pero está claro que cuando los judíos no hicimos nada y "dejamos que las cosas sucedan", nos fue mal.

Creo que se pueden establecer límites claros. Por ejemplo, no estoy a favor de censurar el humor, ni siquiera cuando se tratan temas tan sensibles, pero creo que hay una diferencia fundamental entre las caricaturas de (por ejemplo) Langer y las de Sala: El primero tiene una intención provocativa para satirizar y condenar a los victimarios, por eso todos sus dibujos son con un transfondo de crítica al nazismo y la iglesia católica, no para pegarle en el piso a la víctima y mofarse de su sufrimiento. El humor negro inteligente se utiliza para que el más débil se ría del poderoso, no a la inversa (otro ejemplo, el maestro Capusotto se burla del facho, no del boliviano ni el pobre). A pesar de que los dibujos de Langer puede herir la sensibilidad de algunos, no tiene como objetivo banalizar el Holocausto sino todo lo contrario. Por el contrario, lo de Sala es pura burla patética sin ningún transfondo humano, es pura banalización y mofa. Yo no le pediría explicaciones a Langer, no me sentí ofendido por ninguna de sus obras y creo que muchas personas con un poco de capacidad analítica tampoco. En cambio, a Gustavo Sala solamente lo defiende Barcelona, en todos los medios y programas periodísticos, tanto judíos como no judíos, lo condenaron sin miramientos. A todos les pareció ofensivo para las víctimas, entendieron rápidamente que no aporta absolutamente nada y es altamente racista, discriminatorio, irrespetuoso e insultante.

Además, si por mucho que eso los musulmanes lanzaron una Jihad en 2005... ¿Qué tendríamos que hacer nosotros? Ponerle una bomba a la sede del diario nazibolchevique como mínimo, no?

Fabián dijo...

Me conformo con que publiquen una disculpa decente, Andrés.

Martín Casanova dijo...

Veo que a todo el mundo se le pasa el dato de que el editor del suplemento "NO", donde salió la tira, es judío (Mariano Blejman), como también lo es el editor de De La Flor (Daniel Divinsky) que recopila Bife Angosto en libro. ¿Ellos son "tontos" que jamás vieron que le daban trabajo a un "antisemita", o veían más allá del chiste y entendían que Sala no buscaba bajar línea, sino hacer humor negro?

Fabián dijo...

Sí, son tontos. Tontos e idiotas. Nacer judío no te da automáticamente exención de estupidez.

Fabián dijo...

Es decir, si han tenido algo que ver con la publicación de esas 2 tiras y no han dicho nada.

Andrés dijo...

Eso es lo más molesto: El estruendoso silencio. Apuesto que si se hubieran metido con la ESMA, no se la hubieran bancado, hubieran saltado como leche hervida ¿En ese caso hablarían simplemente de "discusión sobre los límites del humor y la democracia"? (diciendo "es una broma nomas, che"). En otras palabras... ¿Qué pasaría si algún diario argentino publicara una caricatura burlándose de los zurdos que los milicos tiraban de un avión al río? Con una viñeta que diga "vamos bolches subversivos, tienen una sesión de paracaidismo gratis" (nadie se atrevería porque ese diario no dura dos días sin que le metan una bomba o escrache y con mucha razón, pero supongamos). ¿Se imaginan el quilombo que se arma? Ahí SÍ saltan las organizaciones sociales, la Hebe, el gobierno, Página/12, Peres Ezquivel y toda esa lacra que habla de "derechos humanos" mientras apoya a Gadaffi, llora la muerte de Bin Laden, le chupa un carajo los campos de concentración comunistas en Corea del Norte y se junta públicamente con Ahmadinejad. Pero como esta vez se trata solamente de seis millones de judíos asesinados, entonces "no es para tanto un chistecito del Holocausto" y algunos incluso lo intentan justificar porque "los palestinos sufren" (vean los comentarios, no estoy inventando nada).

Martin, los apellidos moishes de Página/12 no lo inmunizan de su judeofobia. La identidad étnico-religiosa del ofensor no es relevante al evaluar la ofensa.

Martín Casanova dijo...

Lo que me queda claro es que ante cualquier búsqueda de atenuante, hay gente que le encuentra el significado opuesto. Otra confirmación de que uno lee lo que quiere leer.

Martín Casanova dijo...

¿En serio? ¿Realmente pensás que le daban cabida a un anti-semita y no lo vieron? ¿Tanto los subestimás?

Fabián dijo...

Martín: el error está en utilizar la expresión antisemita para la persona y no para su producción. Yo no sé si Gustavo Sala es un antisemita, pero sí me parece que estos dos productos se basan uno en una ofensa injustificada a los muertos del Holocausto y el otro (el del sillón) en claros estereotipos antisemitas. Si los han visto y los han dejado pasar, son idiotas.

Soliloco dijo...

En la tira de Sala no hay caricaturas étnicas ni distintivos en uniformes. El jabón señala el campo de Struthof-Natzweiler cuyas víctimas eran eslavos, mayoritariamente polacos. No hay antisemitismo.

¿Lo sabía Sala? Es lo mismo, Sala parodia claramente al DJ, David Guetta, que siguió una de sus fiestas aún habiendo víctimas. No niega el holocausto; lo pone de referencia, que es no olvidar. Esto es lo objetivo, sobre lo que podríamos pedir responsabilidades, siendo razonables, sin olvidar que la Argentina actual no es un estado totalitario: es uno de derecho donde el humor, bueno o malo, es humor y no mata.

No me molesta que haya quien se dé por aludido, solo faltaría. A mí tampoco me hizo gracia, tengo familia que volvió rota (para el resto de la vida) y los que no nos han devuelto. A nadie se le puede prohibir sentir y decirlo. Los sentimientos son subjetivos, no se me ocurriría castigar a nadie por los míos. Mucho menos insultar, buscar lo que no hay, iniciar censuras y persecuciones, encender hogueras y pedir cabezas.

El humor de Sala es grotesco y soez (hacia una juventud insensibilizada) y comprometido con el débil, con la minoría y con el progreso. Conociendo a Sala, sin problema en pedir disculpas, leyendo las justas disculpas del diario, -lamentamos "haber provocado angustia o dolor"- me molesta mucho el uso y manipulación que se le está dando a las víctimas.

Los míos lucharon por acabar con la arbitrariedad y el abuso. Seguro que no están de acuerdo, pedirían dialogo y responsabilidad. Una cosa es mostrar dolor y pedir cuidado, y otra un linchamiento público donde se han exacerbado las cosas hasta el punto de que ya hay idiotas pidiendo el asesinato de Sala. Hay algo que mata más que el humor: las soflamas inquisitoriales.

Me agrada que haya personas responsables -judíos y gentiles- que no se dejen llevar, sean razonables y pidan moderación. Siempre es bueno saber que el otro no es distinto, que el verdadero enemigo -el verdadero otro- es quien busca carne de cañón para su causa. Para éstos no hay nada mejor que el enfrentamiento y la "justa ira".

Basta ya de inquisidores retorciendo y exagerando ¿No aprenderemos? Qué poca responsabilidad. Lo que más me molesta (y también me duele) es ver que se hace desde una pretendida defensa de los ideales que se dejan en mal lugar. Esto es profundamente triste. Decepcionante.

Por cierto, la libertad de expresión no es la libertad de decir lo que te salga de las narices. Básicamente es la libertad de información y opinión, algo necesario para la libertad. No algo tan innecesario como la libertad de ofender, que queda expresamente fuera de este derecho humano, el 19, junto a las llamadas a la violencia. Decir que tú -o Julián Schvindlerman- tenéis derecho a ofender, y protestar por lo que queréis interpretar como una ofensa... ¿Es en serio?

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