martes 24 de enero de 2012

Exodo y redención

Hace unos días estaba leyendo (por primera vez) el libro Exodo, de León Uris. Lo leo en el celular, en las pausas que me deja el trabajo, y en los semáforos en rojo, ya que lo pongo en el stand ese del auto.

Me cuesta leer ese libro, porque tiene todas esas partes del Holocausto, que son difíciles de asimilar. A veces tengo que cerrarlo y abrir Trampa 22 (de Joseph Heller) para cambiar el humor.

Pero venía leyendo una parte más o menos tranquila de Exodo cuando volvía del trabajo y bajaba por la ruta 1 desde Jerusalem hacia Tel Aviv, a la altura de la intersección con Shoresh cuando simplemente se me escapó una carcajada de pura felicidad. No lo digo para hacer una escena impresionista, realmente me reí, de golpe, salió de adentro.

La pucha, pensé. Hace casi 2000 años que vivimos en el Exilio y hoy yo soy libre de manejar por Eretz Israel. Hace 70 años nos exterminaban como insectos, y yo hoy tengo mi propio Estado, con mi pueblo a mi lado, un país de la puta madre, bosques y montañas y libertad. Y mis hijas ya no han nacido en el Exilio, y algún día serán lo suficientemente grandes para entender cuando les explique que están viviendo un milagro. Que son las herederas de algo increíble que no ha existido jamás en el mundo, un pueblo volviendo después de 2000 años a su tierra. Para una persona laica como yo, lo más cercano a una experiencia sagrada. Te sale de adentro, a veces. Y tenía que postearlo.

10 comentarios:

  1. Mazal tov!!!


    Ojalá les dejemos a nuestros hijos un mundo sin las trabas de fanáticos imbéciles a quienes les importa un bledo honrar la vida.

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  2. Me alegro de que exista Israel y muy especialmente de que en él podáis reir de felicidad

    Por cierto, si en Barcelona haces eso de conducir y leer el móvil, te cae una sanción que te cagas.

    A.

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  3. Bueno, el móvil está puesto en el stand, a veces lo uso como GPS, eso está permitido, supongo. O recibir llamadas con el manos libres. Lo que seguro te paran acá también es si lo tenés en la mano o en la oreja.

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  4. "Lo leo en el celular, en las pausas que me deja el trabajo, y en los semáforos en rojo, ya que lo pongo en el stand ese del auto."

    jaja! los israelíes y su tecnología. Nunca podría leer un libro entero en el celular. Yo leí Éxodo en diciembre del 2008 por las noches antes de dormir, para tranquilizarme y relajarme. Evidentemente es un libro de la puta madre, uno de los mejores best-seller que existieron jamás. Como una segunda Torá para el pueblo judío. Lástima que no existan ediciones nuevas desde 1960, yo lo tuve que comprar en un negocio especial de libros usados. Alguien debería tomarse la molestia de bajarlo de la web e imprimirlo (con una impresora láser) para después hacer varias copias y anillarlo. Después repartirlo en las tnuot e instituciones de la comunidad en cualquier lugar de la diáspora. Si sos goy, ese libro te "toca", pero si sos judío, después de terminarlo te haces sionista. Por cierto, es un cliché, pero vale la pena aclarar: el libro es mejor que la película, con todo el debido respeto al maestro Paul Newman.

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    1. La película es desastrosa (también con todo respeto al maestro Paul Newman). Yo leí el libro hace como 20 años, seguido de Mila 18, QB VII, y algún otro que se me está escapando del gran Leon Uris. Además de los de Howard Fast, por ejemplo Mis Gloriosos Hermanos... libros geniales, que gracias a la tecnología ahora podemos bajar, comprimir y trasladar cómodamente de un lado a otro con el celular o la tablet sin cargar mamotretos de un lado para el otro. Gracias por hacerme acordar de éstos libros maravillosos, va a ser lo próximo que busque para (re) leer!!!

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  5. Y sí... es hermoso tener una patria, además una hermosa, desarrollada y poderosa. Simplemente me hubiera gustado que fuera un poquito más grande (unos 100.000 km2 de superficie, del tamaño de Corea del Sur, un país mediano tirando para chico, pero bue... tenemos un país del tamaño de la provincia de Tucumán y ni siquiera después de todo lo que pasó nuestro pueblo nos dejan en paz)

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  6. Mazal tov! Fabian,

    Te felicito de corazón por esta experiencia, algo que no es inusual entre nosotros, te aseguro que sí fue una experiencia, llamémosla espiritual, lo escribo de esta forma para no herir susceptibilidades, ya entiendes, pero te aseguro que cuando se experimenta, las emociones te embargan y la alegría es inmensurable, no se puede poner en palabras y tu necesidad de compartirlo nace exactamente de tu condición en este mundo, me alegro mucho por ti.

    Andy, el libro está para e-Reader, se encuentra en la red para los distintos formatos de lectura, esto lo comento para el interés general. En cuanto a lo de “pequeña”, según se mire, está en boca de todos y por algo será y no me refiero a la caterva judeofoba precisamente o religiosa mesiánica de turno, con pocas palabras se entiende.

    Un abrazo,

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  7. Enhorabuena, Fabián. Éxodo fue el libro que me permitió descubrir el mundo judío, Israel y toda la historia de vuestro pueblo. Lo tengo algo manoseado de haberlo leído muchas veces, pero a buen recaudo. Es un tesoro para mí.

    Saludos de un gentil español que, pese a muchos ignorantes de mi particular universo, os aprecia y os defiende.

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  8. Anónimo: no hay sólo ignorantes en tu particular universo. Yo conozco varios del mío...

    Rubén: es la segunda vez que lo "leo" a Catch 22. Esta vez lo estoy leyendo, la vez pasada lo escuché en un audio book. Salvo porque realmente me costó entender algunas cosas (y el libro no ayuda, porque es de naturaleza enrevesada) recomiendo fuertemente el audio book para una segunda visita al libro. Ha sido relatado por una persona que lo lee en una entonación muy graciosa, y ahora leyéndolo, vuelvo a recordar su forma de hablar. (Nunca compren un audiobook relatado por una computadora! Siempre por personas de carne y hueso)

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