La disputa territorial entre Israel y los palestinos por el control de Judea y Samaria puede entenderse como una lucha en la que LOS DOS lados tratan de crear hechos en el terreno para que en el futuro la mayor cantidad de tierra les pertenezca.
Es claro que Israel tiene derecho a ser soberano en Judea y Samaria porque la Conferencia de San Remo de 1920 destinó este territorio como parte del futuro Hogar Nacional Judío (También lo que hoy es Jordania). Dado que las poblaciones no se llevaban bien juntas, la ONU propuso un plan de partición en 1947 en la que Judea y Samaria pasarían a ser parte de un futuro país árabe. Pero el lado árabe rechazó este plan y lanzó una guerra de agresión en contra de la voluntad del mismo plan, por lo tanto, este plan descartado no puede ser tomado como un documento con validez para otorgar soberanía a los palestinos. Judea y Samaria fueron ocupadas ilegalmente por Transjordania de 1948 a 1967, casi veinte años. Israel en 1967 liberó este territorio en una guerra defensiva y con esta acción volvió a su legítimo dueño. La resolución del Consejo de Seguridad 242 llamó a las partes (Jordania, Siria y Egipto) a llegar a un acuerdo para establecer fronteras seguras y reconocidas (la línea de armisticio de 1949, llamada "línea verde" no tenía calidad de frontera política), y a Israel a retirarse de territorios (no de todos los territorios) ganados en la Guerra. Si hubiera sido la intención que Israel devuelva todo Judea y Samaria a los jordanos, se habría especificado que Israel debía retirarse a las líneas de armisticio de 1949. Pero esto no se hizo. Cuando Jordania dejó de reclamar Judea y Samaria como propias en el año 1988, Israel quedó como el único y claro soberano por derecho de estos territorios.
A todo esto, no hay ningún documento oficial que diga que los "palestinos" tienen soberanía o son los verdaderos dueños de Judea y Samaria. Paradójicamente, el único derecho que los palestinos tienen sobre Judea y Samaria fue otorgado por Israel. Al no expulsar a la población enemiga en 1967, Israel aceptó la situación de que en Judea y Samaria, su territorio por derecho, viva una sustancial población inasimilable dado el carácter democrático de Israel. Nadie tiene ninguna duda de que si los palestinos hubieran huído en 1967 como lo hicieron en 1948, o si Israel los hubiera expulsado, hoy Israel habría anexado oficialmente esta tierra y nadie ya hablaría de la creación de un estado palestino en Judea y Samaria. Fue la misma humanidad de Israel en combate la que lo puso en los problemas del presente.
Dado que los palestinos adquirieron a partir de 1967 un derecho
de facto por vivir allí y los israelíes tienen un derecho
de iure al territorio, vuelvo al principio y repito que los dos pueblos hacen lo posible para control el territorio estableciendo hechos en el terreno.
Por eso es que cualquier congelamiento de la construcción israelí es injusto si no se produce un congelamiento paralelo de la construcción palestina (algo que es por supuesto impensable para el mundo). Sólo un mutuo congelamiento mantiene el status quo en Judea y Samaria. Un congelamiento israelí es una victoria para los palestinos.
En esta lucha por el dominio del terreno hay algunas diferencias notables. Vuelvo al
mapa de la zona de Har Hadar: los judíos construyen en forma cerrada, una casa al lado de la otra, estilo fortín. Los palestinos (ver justo al norte) construyen donde se les canta. Las casas palestinas están separadas unas de otras por largos espacios y esto les permite ocupar mucho más territorio con menos población que en el caso de los israelíes. Que nadie se crea que han pagado por el terreno: los palestinos construyen sus casas sin ningún tipo de planificación zonal que probablemente ni siquiera exista, y esto es a propósito: mientras la Autoridad Palestina no haya definido sus fronteras finales con Israel, lo que menos quiere es detener la construcción privada palestina por razones de mejor planeamiento urbano. Al contrario, lo que desea es promover la ocupación del terreno a lo largo y ancho. Los edificios son anatema para los palestinos. Hay que ir a Ramalla para ver edificios de más de cinco pisos. Cuanto más chata sea la construcción, más tierra se ocupa.
Otra razón por la cual los palestinos construyen casas separadas unas de otras: éllos no temen que a la noche se infiltre un terrorista judío en una casa árabe solitaria y masacre a toda la familia a cuchillazos mientras sus vecinos ni se enteran. Los judíos, por experiencia, sí tienen este temor de los árabes.
Recién cuando la Autoridad Palestina fije sus fronteras definitivas podrá verse un importante (aunque quizás fallido, depende la resistencia que levante) movimiento para eliminar la construcción chata y extensiva. Pueden esperarse una gran ola de demoliciones de casas palestinas llevada a cabo por los mismos funcionarios palestinos, que mientras que hoy aceptan de buen grado el robo de tierra que legalmente le pertenece al pueblo judío, verán con muy malos ojos el robo de tierras al Estado Palestino.
Se los puedo asegurar.