La foto que antecede a este texto muestra inequivocamente otro producto de la malicia de ciertos individuos casualmente judíos que viven en el Estado sionista y que han recibido el visto bueno del gobierno israelí para comercializarlo. Un "juguete" para niños producido en Israel (lo que se deduce claramente de las letras hebreas que contiene la etiqueta del producto), destinado a ser adquirido por niños palestinos de Gaza menores a cinco años de edad, en cualquier kiosko de golosinas.*
A primera vista un juguete inocente, esta obra criminal está hecha de gomaespuma no reciclable, con lo que el suelo de Palestina, donde crecen los milenarios árboles de olivo cosechados tradicionalmente por campesinos árabes (cuando el ejército israelí los deja), quedará contaminado por miles de años por los desechos del Estado judío.
Pero esto no es lo peor: el "juguete" conlleva un peligro mortal para los niños palestinos menores a cinco años que han sobrevivido al ataque israelí sobre Gaza del año pasado, quienes pueden tragar sus partes pequeñas y asfixiarse mortalmente. Nuestros contactos en Gaza nos han dicho que los soldados judíos que controlan la frontera de Gaza con Israel se negarán aparentemente a dejar pasar a las familias afectadas por tal tragedia en ruta a un hospital judío, y la desesperación aumentó en la ciudad gazeña de Khan Yunis al conocerse tal desagradable noticia.
¿No es ya tiempo de que la comunidad internacional, y en primer lugar el gobierno británico reaccione firmemente a tamaña provocación del gabinete Netanyahu? ¿O cuántos niños palestinos deben morir antes de que el Estado judío aprenda las lecciones del Holocausto?
*El producto fue adquirido por nuestro corresponsal en la ciudad de Rehovot.
Este post ha recibido su inspiración por esta noticia del diario The Guardian.
