miércoles, 24 de marzo de 2010

Juguemos a ser ingleses

Juguemos a ser ingleses:

*Invadamos Afghanistan e Irak provocando daños colaterales de decenas de miles de víctimas inocentes.

*Permitamos que cualquier hijo de vecino pueda arrestar a un ciudadano israelí que esté de visita en Albión sin más pruebas que lo que comió ayer a la noche.

*Liberemos al terrorista libio responsable por el atentado contra el avión de Pan Am que explotó sobre Lockerbie para conseguir jugosos contratos para nuestras empresas por parte del dictador Ghadafi.

*Votemos a favor del libelo antisemita llamado "Reporte Goldstone".

*Barramos bajo la alfombra los sobornos que permitieron al gobierno venderle aviones de guerra a Arabia Saudita, ese icono de la democracia occidental.

*Expulsemos a un diplomático israelí porque este país necesitó entrar con pasaportes falsos a un país árabe para hacerle un favor al mundo, matando a un jefe de terroristas que era además un traficante de armas.

Bueno, están preparados. Ahora de verdad comienza el juego, lo otro sólo era el pre-calentamiento. Ahí vá:

*Hagamos todo esto mientras sonreímos haciéndonos ver como las personas más decentes y morales del mundo. Lo importante es la sonrisa. Tiene que ser sobradora y que se vea bien franca. ¿A ver quién quiere jugar conmigo a ser un inglés?

lunes, 15 de marzo de 2010

Resonancias de castigo cruel, de proporciones bíblicas

Miren como funcionan los prejuicios sobre los judíos.

El periodista español Javier Moreno de El País realiza una entrevista bastante decente a Shimón Peres, Presidente de Israel. Sin embargo, sobre el final, años de educación católica sobre "los judíos" hacen su aparición para poner en un contexto que los españoles entiendan, que es esto de los israelíes/judíos y su Dios cruel que los lleva a librar guerras.

Sobre el nombre de la operación israelí contra Hamás en Gaza, "Plomo Fundido" (en hebreo "oferet ietzuká"), el periodista español dice,

"una cierta atrofia de la sensibilidad que, por ejemplo, lleva a bautizar la operación contra Hamás en Gaza como Plomo Fundido, con sus resonancias de castigo cruel, de proporciones bíblicas, aunque exista una explicación en la tradición judía que dé cuenta de tan singular elección"


Explicación que por supuesto Javier Moreno se cuida mucho de buscar y dar a sus lectores.

La guerra en Gaza fue a fin de año, en parte durante de la fiesta de las luces, o Jánuka, como se la conoce (o Januká en la pronunciación hebrea). Jánuka, de paso, no es una fiesta bíblica, no aparece en la Biblia, corresponde a la celebración de la victoria de los macabeos contra el emperador griego Antíoco Epifanes que sucedió en el siglo II a.e.c., siglos después de los relatos bíblicos que aparecen en la Biblia Hebrea (quizás con excepción del Libro de Daniel que es bastante tardío). Por ser cercana a Jánuka se tomó el nombre de la canción popular en honor a esta fiesta, reescrita en base a una versión de Hayim Nahman Bialik, el mayor poeta hebreo del siglo XX en 1916, las palabras "plomo fundido".

"Mi papá me dio, me dio un trompo,
un trompo de plomo fundido,
¿Saben ustedes en honor a qué?
¡En honor a Januká!"

"A mí, mamá me dio su corazón,
corazón tibio y dulce,
¿Saben ustedes en honor a qué?
¡En honor a Januká!"

"A mí, mi tío me dio un regalo,
un penique pequeño y gastado,
¿Saben ustedes en honor a qué?
¡En honor a Januká!"

La pueden escuchar en el link, haciendo click en el icono del parlante.

¡El nombre se tomó de una canción popular infantil del siglo XX! No tiene absolutamente ninguna relación con un castigo cruel de bíblicas proporciones ni nada de las paparruchadas que tantos años de educación católica y franquista metieron en la cabeza de los españoles sobre los judíos. Prejuicios en acción.

Uno se puede hasta imaginar al español promedio leyendo esa frase y su cerebro haciendo click "Ah, ahora entiendo. Israelíes/ Judíos/ Biblia/ Antiguo Testamento/ Dios Cruel/ Guerra" y por supuesto "Españoles/ Cristianos/ Nuevo Testamento/ Jesús/ Dios de Amor/ ¡Nosotros nunca...!"

domingo, 14 de marzo de 2010

Mata a mi padre y comeremos baklava juntos


Siguiendo en la onda de los políticos árabes que lamen el culo de los dictadores que matan a sus padres, ahora el escenario es todo para Walid Jumblatt, líder druzo del Líbano, quien el 1 de enero de 2008 había dicho lo siguiente:

"Para empezar, te olvidas que mi padre también fue una víctima del mismo carnicero, [el ex-presidente sirio] Hafez Al-Assad, y que tantos escritores prominentes, políticos y clérigos en Líbano fueron asesinados por Hafez Al-Assad – René Moawad, Mufti [Hassan] Khaled, Salim Al-Lawzi, por supuesto Kamal Jumblatt, y tantos otros. Así que el régimen sirio tiene un record de asesinatos fuera y dentro de Siria."
...
"No pude soportar, toda mi vida, a un grupo de asesinos llamados el régimen sirio. Tuve que ser práctico y realista porque necesitaba armas e instalaciones, porque también recibí armas de la Unión Soviética. No es un secreto."


Hoy un poco más de dos años después se publica que,

Hablando a Al Jazeera el sábado a la noche, Jumblatt dijo que había “ofendido a Assad durante un momento de ira,” añadiendo que sabía que sus palabras debían haber sido intolerables para el líder sirio (que es el hijo de Hafez Al-Assad). “Usé lenguaje inapropiado,” dijo al canal de noticias. Sus palabras fueron comunicadas por Al-Nahar.


¿Cuánto vale un padre, Jumblatt? Baratito, baratito.

A todo esto, saber que al 98% de los libaneses le desagradan los judíos me hace enorgullecerme de ser judío. Parafraseando, habrá paz entre árabes y judíos cuando los árabes valoren más a sus padres que lo que odian a los judíos.

lunes, 1 de marzo de 2010

El video de Dubai y el revuelo que ha provocado

Todo hecho o acontecimiento en el cual tiene que ver Israel o su entorno -el conflicto con los palestinos, Irán, Líbano, declaraciones políticas, avances tecnológicos, altercados contra judíos en cualquier parte del mundo...- gozan de una gran repercusión mediática en Europa. Si en los buscadores de los medios digitales escribimos la palabra Israel nos asombraremos de la cantidad abismal de entradas que aparecen de forma constante y diaria. No existen medios o agencias de información medianamente serios que no posean, al menos, un corresponsal en la zona. No hay televisor europeo que emita, todos los días, algún suceso o crónica desde la región. Esta relevancia la definió claramente, en el título de su libro, Henrique Cymerman, -corresponsal del periódico La Vanguardia y del canal de televisión Antena 3 para Oriente Medio- Voces desde el centro del mundo.

El foco de los medios de comunicación europeos, por tanto, está siempre apuntando a Israel y a Oriente Medio. Lo del asesinato del líder de Hamas, Mahmud Al Mabhuh por parte, supuestamente, del Mossad -una de las agencias de espionaje israelí junto al Shin Beth y a Amman- en Dubai, y las repercusiones diplomáticas que ha provocado, evidentemente, no iban a escapar a dicha atención.

Posponiendo el análisis sobre la legalidad de la acción y sobre la demostración de que espías israelíes hayan sido los responsables, nos centraremos en la repercusión política y mediática que ha tenido en el Viejo Continente el suceso.

Cronológicamente, a los televisores y agencias de noticias de todo el mundo llegó primero, el 20 de enero, la noticia de que Al Mabhuh había sido encontrado muerto en la habitación del hotel en donde aparentemente residía en el Emirato Árabe de Dubai. La prensa, gobiernos y organizaciones hostiles al Estado de Israel no dudaron en acusar, desde el primer momento, al Mossad. Como con otras muertes misteriosas -como la de Masud Mohammadi, profesor de física nuclear en la Universidad de Teherán y que fue víctima de un atentado con una motocicleta bomba, accionada al parecer por mando a distancia, en el barrio septentrional de Qeytariyeh el 11 de enero- otras noticias fueron apagando la curiosidad y el morbo hasta que el pasado 16 de febrero, la prensa mundial, en Internet y en televisión, emitió un video creado por la policía de Dubai, en el que vemos -mediante la compilación de imágenes de cámaras de seguridad en el aeropuerto y en el hotel en donde Al Mabhuh fue abatido, y mediante la aportación de datos identificativos de los sospechosos, citando los nombres de los pasaportes y los países de procedencia correspondientes- una operación que recuerda a algunos libros de John Le Carré o Ken Follet.

El citado video, insonoro, muestra con minuciosidad los movimientos de 11 miembros del comando que mató al líder de Hamas, desde su llegada al aeropuerto, el registro en el hotel, los contactos entre ellos o los atuendos de incógnito que lucen hasta la última secuencia, en donde dos supuestos agentes vestidos de tenistas, suben en un ascensor con Al Mabhuh hasta su habitación.

La maquinaria mediática, en acción...

Posteriormente, antes de que Irlanda o Inglaterra llamasen a consultas a los embajadores israelíes por el uso de pasaportes falsos de los respectivos países -¿los agentes secretos del MI6 no utilizan pasaportes falsos?-la maquinaria mediática se puso en marcha ipso facto. Y, en su mayoría, con tendenciosidad, como nos tienen acostumbrados. Javier Espinosa, por ejemplo, corresponsal de El Mundo en Oriente Medio, el más veloz en publicar la noticia, tituló su crónica Los asesinos en video, parafraseando el titular que dio sobre la noticia The Gulf News. El rotativo francés Liberation, por su parte, publicaba un artículo titulado Una larga tradición de asesinatos dirigidos en el cual mencionaba el asesinato de Ali Hassan Salameh, responsable del secuestro y asesinato de once atletas israelíes en las Olimpiadas de Munich de 1972.

El diario Público, el más agresivo en sus críticas hacia Israel -sirviendo como atril de muchas opiniones que utilizan los clichés clásicos antisemitas para criticar las políticas israelíes- no dudó, tampoco, en llamar asesinos a los sospechosos y apoyó la iniciativa de la policía del emirato: pedir a la Interpol la cabeza de Meir Dagan, el jefe del Mossad.

Ante la corriente mediática incesante sobre la noticia, y azuzada por la llamada a consultas de los embajadores israelíes en Irlanda, Reino Unido y Francia, el gobierno de Israel, como es habitual en estos casos, permaneció en silencio. Pero el 22 de febrero, seis días después de que el video haya dado varias veces la vuelta al mundo, el Ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, declaró a una horda de periodistas en el Parlamento Europeo -después de reunirse con el presidente de dicha institución y con otros homólogos europeos que le transmitieron su preocupación por el uso de pasaportes falsos como el canciller irlandés Michael Martin- que ustedes ven demasiadas películas de James Bond.

Otra falta de reflejos

Es una carencia reconocida: el gobierno de Israel, como demostró Lieberman una vez más, no se lleva bien con la Comunicación. Excepto casos puntuales -como puede ser el actual primer ministro Benjamín Netanyahu- los dirigentes israelíes, abordados por infinidad de problemas, no le han dedicado mucho tiempo a estrategias de comunicación. Este comentario burlesco de Lieberman no hace sino incrementar la lluvia de críticas que está cayendo sobre el Estado Judío -aunque siempre esté Israel en el punto de mira, y bajo un prisma maniqueo y parcial, no es de recibo otorgar argumentos gratuitos a los agoreros de siempre- sobre el affaire de Dubai.

La cobertura informativa sobre el hecho que nos ocupa, era esperable, no en cambio las reacciones diplomáticas. Pese a ello, ha sido harto manifiesta una actitud hipócrita de los medios europeos al llamar abiertamente asesinos a los agentes del Mossad y en cambio a los líderes de Hamas -como Al Mabhuh responsable de varios atentados terroristas en los que murieron civiles israelíes- resistentes o activistas, y también, se ha manifestado hipocresía en la actitud de los gobiernos británico o francés que también poseen poderosos servicios de inteligencia que, como todos, incurren en ilegalidades internacionales constantes -por eso son servicios secretos y de espionaje- y sobre todo en la utilización de identidades falsas.

Conclusión

Que es ilegal una acción encubierta de semejante calibre, es un hecho. El cauce según la ley internacional es la extradición. Pero ante la lentitud o la ineficacia del proceso en muchas ocasiones -los terroristas que se esconden en países árabes difícilmente serán extraditados y menos a Israel, en Siria, por ejemplo, no es delito matar judíos, y la punibilidad del delito en el Estado emisor y en el Estado receptor es necesaria para la extradición- muchos países como Reino Unido, Francia, Estados Unidos -e Israel-, han recurrido a los servicios secretos y a violar las leyes internacionales para garantizar su seguridad. Que sea, ciertamente, incomprensible que algunos de estos países que emplean métodos similares -o incluso más duros- que Israel en su lucha contra el terrorismo levanten protestas internacionales y exijan explicaciones, no exime a este de falta de cautela a la hora de recurrir a estos métodos que minan su credibilidad y no intentar, hasta agotar todas las vías, métodos aceptados por la comunidad internacional.


Publicado en Horizonte