domingo 14 de marzo de 2010

Mata a mi padre y comeremos baklava juntos


Siguiendo en la onda de los políticos árabes que lamen el culo de los dictadores que matan a sus padres, ahora el escenario es todo para Walid Jumblatt, líder druzo del Líbano, quien el 1 de enero de 2008 había dicho lo siguiente:

"Para empezar, te olvidas que mi padre también fue una víctima del mismo carnicero, [el ex-presidente sirio] Hafez Al-Assad, y que tantos escritores prominentes, políticos y clérigos en Líbano fueron asesinados por Hafez Al-Assad – René Moawad, Mufti [Hassan] Khaled, Salim Al-Lawzi, por supuesto Kamal Jumblatt, y tantos otros. Así que el régimen sirio tiene un record de asesinatos fuera y dentro de Siria."
...
"No pude soportar, toda mi vida, a un grupo de asesinos llamados el régimen sirio. Tuve que ser práctico y realista porque necesitaba armas e instalaciones, porque también recibí armas de la Unión Soviética. No es un secreto."


Hoy un poco más de dos años después se publica que,

Hablando a Al Jazeera el sábado a la noche, Jumblatt dijo que había “ofendido a Assad durante un momento de ira,” añadiendo que sabía que sus palabras debían haber sido intolerables para el líder sirio (que es el hijo de Hafez Al-Assad). “Usé lenguaje inapropiado,” dijo al canal de noticias. Sus palabras fueron comunicadas por Al-Nahar.


¿Cuánto vale un padre, Jumblatt? Baratito, baratito.

A todo esto, saber que al 98% de los libaneses le desagradan los judíos me hace enorgullecerme de ser judío. Parafraseando, habrá paz entre árabes y judíos cuando los árabes valoren más a sus padres que lo que odian a los judíos.

2 comentarios:

  1. A sus padres, a sus hijos y al valor de la vida en general.

    ResponderSuprimir
  2. Y dicen que los árabes tienen honor familiar...

    ResponderSuprimir