martes, 28 de abril de 2009

sábado, 25 de abril de 2009

Nueva forma de moderación

Nuestro blog siempre está en la avanzada de la tecnología y por eso quiero comentarles cómo será la forma de moderación de comentarios desde ahora.

El sitio está usando un sistema que permite la premoderación para nuevos usuarios. Esto significa que todo comentario que dejen no aparecerá inmediatamente, pero lo liberaremos lo antes posible.

Lo bueno es que una vez que vuestros mensajes sean aprobados 5 veces, y más de 12 horas hayan pasado desde el primer mensaje, ya no entrarán en la cola de moderación, sino que serán visibles directamente en el sitio. Lo único que deben hacer es recordar siempre dejar los mensajes con la misma cuenta para que esto funcione (no vendría mal anotarla en algún lado).

Este sistema premia a los comentaristas regulares, permite los comentarios de visitantes casuales, y destina al viejo nazi catalán al tacho de basura de la historia.

viernes, 24 de abril de 2009

La palabra de hoy: Genocidio.

La palabra de hoy es "Genocidio".

Tenemos dos fotos, A y B, damas y caballeros.

A. Joven de Darfur, Sudán.


B. Jóvenes de Ramallah, Autoridad Palestina.


Por veinte puntos y el amor de Dios, ¿Cuál es la foto que señala un genocidio?

jueves, 23 de abril de 2009

Publicidad israelí

Me encantó, aunque son de esas cosas que nunca suceden en el subte. Alguien puede con la traducción? Mi hebreo solamente llega al lezajek (cadurreguel).

La serpiente tras la serpiente

Hay gente que recién se inicia en el arte de la difamación antijudía. Hay gente que recién se inicia en la política y absorbe incauta las palabras de los difamadores. Hay gente, finalmente, que por su edad ya debería entender de lo que se trata el racismo, pero no.

Ellos utilizan o dejan que utilicen con ellos un argumento falaz que les suena fuerte, o portador de algún peso. El argumento dice así: "Si ataco a los sionistas [o tal persona ataca a los sionistas], no significa que esté atacando a los judíos. Sólo se puede ser antisemita si se ataca a los judíos, por lo tanto, no soy [o esa persona no es] antisemita."

La conclusión práctica es que esas personas utilizarán o dejarán que utilicen con ellos, argumentos típicos del antisemitismo moderno y premoderno, siempre y cuando se reemplace la palabra "judío" por la palabra "sionista". Total, el judaísmo es una religión y el sionismo una idea política. Si se ataca al segundo, no importa lo que se diga, no se puede ser (o ser considerado) antisemita. Así es como va la cosa.

De entre esas personas, este mensaje está dirigido a las que no utilizan este argumento, pero dejan ingenuamente que se utilice con ellos. Para eso, me dediqué a escanear la página de uno de mis libros. De allí la siguiente ilustración, que muestra a la "Serpiente Simbólica", saliendo de Palestina, recorriendo Europa y volviendo a Palestina.



La serpiente simbólica



La imagen de esta ilustración fue tomada del libro "Warrant for Genocide" de Norman Cohn. Cohn, famoso y respetado historiador, agrega un texto explicativo:

"La 'Serpiente simbólica', que se supone que representa el progreso del complot judío desde el siglo V a.e.c. en adelante. Saliendo de Palestina la cabeza de la serpiente se mueve a través de los estados de Europa hasta que, con la inmigración sionista, regresa a su lugar de origen. Esto significa que el mundo está gobernado desde Palestina, y marca la culminación del complot. Figuras y descripciones de la Serpiente han acompañado a los Protocolos durante toda su historia."



Sí. La Serpiente es una ilustración común en las ediciones de "Los Protocolos de los Sabios de Sión", esa falsificación creada por la policía secreta del zar de Rusia en el siglo XIX con el objetivo de acusar a los judíos de causar los problemas de Rusia con el objetivo de imponer un dominio universal. Podría ser la tapa de cualquier panfleto anti-israelí moderno. La cabeza de la "serpiente" está en Jerusalem.

Si piensan que el argumento "acuso a los sionistas no a los judíos, por eso no soy antisemita" es novedoso o tiene algún peso, se equivocan. Los antisemitas desde el siglo XIX que acusan indistintamente a judíos y sionistas según la ocasión; desde el siglo XIX que acusan a los judíos que inmigraban a Palestina (los sionistas), de ser la fuente del mal.

Lo único que ha cambiado es que por un tiempo, unos pocos años, luego del Holocausto, quedó feo acusar a los judíos de ser los causantes del mal, y se prefirió dejar de usar la palabra "judíos". La verguenza, el clima no propicio para el racismo está quedando atrás y pronto volveremos a ver acusaciones indistintamente contra los judíos y contra los sionistas. En el mundo musulmán ya son moneda corriente. En Europa esto está comenzando y todavía se lo puede parar.

Pero sólo si se abren los ojos y se abandonan las excusas para el racismo contra los israelíes.

miércoles, 22 de abril de 2009

Conferencia de la Onu: Un aliento de esperanza en un ámbito grotesco

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, las acciones internacionales capitaneadas por las grandes naciones democráticas han estado destinadas, de una u otra forma, a evitar genocidios y hecatombes como el conflicto mundial ya mencionado. La ONU, era el estandarte, la punta de lanza, de estos propósitos. Pero Camboya, Rumania, China, Kosovo, Sudán, Congo, Uganda…han repetido intentos hitlerianos de borrar del mapa a un grupo social por el simple hecho de ser diferente, o de existir…y la ONU o no ha podido hacer nada, o ha llegado con demasiado retraso. Así, y teniendo en cuenta que dicha organización internacional alberga en su seno a todas las dictaduras del planeta, la ONU ha continuado con su ineficacia derrochadora llevando a cabo Encuentros y Conferencias con muy pocos resultados factibles: Cambio Climático, Seguridad Alimenticia, Refugiados, Pobreza…y Racismo.

Fue allá por los albores del año 2002 cuando EE UU e Israel le dieron portazo a la Conferencia contra el Racismo organizada en Durban. Se tuvo la osadía, entonces, de tildar a Israel de racista - teniendo Israel tres partidos árabes con representación parlamentaria, siendo el Estado Judío el único de Oriente Medio en donde un árabe puede ser homosexual o comunista, y puede ejercer la libertad de expresión, de reunión, de cátedra…-cuando la mayoría de las naciones asistentes albergaban legislaciones discriminatorias y represoras contra minorías y colectivos. Durante estos días, ha acaecido la segunda parte de este esperpento. Pero con algunas diferencias. Maticemos, pues.

Uno de los temas más espeluznantemente interesantes del Holocausto es la indiferencia que tuvo el viejo continente –en realidad, todos los continentes- ante la aniquilación orquestada y perfectamente materializada por el régimen nazi y sus acólitos. Herman Bloch, en su día, nos regaló una cita muy certera: El crimen de Europa es la indiferencia. Puede que con esta conferencia dicha cita haya quedado obsoleta.

Hoy, casi 70 años después, un tirano, desde que subió al poder, no ha parado de amenazar con borrar a Israel del mapa, de denunciar una conspiración sionista mundial para dominar el mundo, de negar el genocidio de Seis Millones de judíos, y de acusar falsamente a Israel de toda clase de crímenes. Si, es el tristemente conocido Mahmud Ahmadineyad, presidente de Irán, antiguo alcalde de Teherán, en su juventud instructor de los Basiji Mostazafan , una organización fundamentalista formada por niños con el cerebro lavado para limpiar los campos de minas y hasta se especula con que fue uno de los secuestradores de la embajada estadounidense en Teherán en 1979. Sería un sátrapa charlatán sino fuera porque tiene ansias –y posibilidad de saciarse- nucleares.

Ahmadineyad, ha usado el púlpito de la Conferencia que nos ocupa para soltar su clásica verborrea, con el beneplácito de todos sus aliados totalitarios, con una diferencia esta vez: La espantada de la mayoría de los delegados de la Unión Europea.

El líder persa quiere repetir la tarea que Hitler no acabó. Ante eso, al igual que el líder nazi, no ha dejado resquicio de dudas.

Ayer –en términos históricos la Shoá fue ayer- Chamberlain, Daladier y multitud de pacifistas europeos recibieron, eufóricos, la paz de 1938 –hemos firmado la paz de nuestro tiempo, dijo el premier británico- y se mofaban de aquellos que, como Winston Churchill –que les recibió diciendo: Fuisteis a por paz y a por honor, pero no tendréis ni paz ni honor- alertaban del peligro que se cernía sobre el mundo.

Hoy, parece que Europa después de mucha sangre y lágrimas, está empezando a comprender que cuando hay amenaza de tormenta, hay que prepararse. Aunque en la UE nadie quiera ni oír hablar de ataque preventivo a Irán, saben de sobra que si está a tiro Tel Aviv, lo estarán también Praga, Berlín o París. Aunque han sido reticentes en establecer sanciones al régimen de los ayatolás, no pueden consentir que una Conferencia contra el Racismo le de voz al líder de un régimen que masacra opositores y homosexuales y encarcela a mujeres por llevar minifalda, para despotricar y amenazar de muerte a un país democrático, al único de todo Oriente Medio. Aunque Europa se ha definido siempre por su debilidad –recordemos como tuvieron que venir los EEUU en dos ocasiones a salvarla de la extinción: Primera y Segunda Guerra Mundial- su vocación suicida tiene límites.

En palabras del embajador de República Checa -que al igual que Holanda, Italia y Alemania, entre otros- abandonó la Conferencia, las palabras de Ahmadineyad fueron la gota que colmó el vaso.

La Conferencia no se quedó en este necesario desplante de los países democráticos europeos ante el discurso incendiario y provocador de Ahmadineyad. En la última jornada, Elie Wiesel, premio Nobel de la Paz y superviviente de Auschwitz, tuvo que soportar como un miembro del séquito del presidente iraní le gritaba con ahínco –como gritaban los nazis a los judíos Juden o Kike- ¡Sionazi! ¡Sionazi! ¡Sionazi! …

Como culmen del fracaso de la Cumbre, que solo ha servido para polémicas, griterio, desplantes y ataques de las dictaduras racistas hacia los países democráticos, el acuerdo de mínimos para una declaración conjunta apenas tiene consenso. Otro fracaso de la ONU, patrocinado –y costeado- por los países democráticos.

Pese a todo este grotesco espectáculo, el desplante europeo ante el tirano persa, otorga cierto aliento de esperanza y muestra que Europa está reaccionando y que no está dispuesta, esperemos, a volver a sentarse a ver lo que pasa.

Métodos que funcionan y otros que funcionan mejor

Via Little Green Footballs nos llega una historia realmente esclarecedora.
Escribiendo en el New York Times, un ex-oficial de seguridad de las Naciones Unidas describe lo que la ONU hizo en Somalía en 1995, como respuesta a una situación de rehenes.

En 1995, por ejemplo, el suministro de agua para Mogadishu, la capital, fue cortado por las agencias humanitarias de las Naciones Unidas hasta que un rehen que trabajaba para otra organización de ayuda fue liberado. El primer día del corte, las mujeres que juntaban agua de los puntos de distribución públicos le gritaron a los secuestradores; el segundo día los apedrearon; el tercer día les dispararon; el cuarto día, el rehén fue liberado.

¿No es interesante?

Imaginen como las Naciones Unidas reaccionarían si Israel cortara el suministro de agua a Gaza, en respuesta al secuestro de Gilad Shalit.

Yo digo que hagamos la prueba. Si no recibimos a Gilad al cuarto día podemos volver al método tradicional, ese del que nadie jamás se ha quejado.

La farsa de la conferencia del racismo




Vean este video, es de la Conferencia del Racismo en Ginebra. La conferencia es una farsa, y este es uno de los grandes momentos que lo demuestran. La presidenta de la comisión preparatoria sobre el "anti-racismo", la que tiene la batuta, es una representante de Libia, uno de los países más bárbaros del mundo. Es confrontada por un invitado de UN Watch, un doctor palestino voluntario que fue encarcelado y torturado por años en Libia junto con 5 enfermeras búlgaras, por la acusación falsa de contagiar el SIDA a propósito a los chicos. Un ejemplo indudable de racismo xenófobo de parte del régimen dictatorial Libio del asesino Gadafi. Miren como la presidenta lo interrumpe con el martillito y no lo deja continuar, diciendo que lo que está contando no tiene nada que ver con los propósitos de la conferencia (!).

Los principios de la ONU están muertos hace rato. Pero ningún país latinoamericano se ha retirado de esa farsa racista y antisemita, en la cual los países más racistas y violadores de los derechos humanos se ponen la máscara del anti-racismo. Una verguenza Cristina de Kirchner. Puro blablá sobre Derechos Humanos la presidenta. ¡Participante de la Conferencia del Racismo! ¡Verguenza!

martes, 21 de abril de 2009

Vals con Bashir o la conciencia israelí



En los últimos años, el cine israelí ha salido de sus fronteras con una velocidad vertiginosa. Amos Gitai era, hasta ahora, el único cineasta de Israel que tenía reconocimiento y éxito internacional -mucho más que dentro del propio Israel ya que se caracteriza sobre todo por la visión crítica de su obra sobre aspectos fundamentales del Estado judío- pero la nominación el pasado año de Beaufort a mejor película de habla no inglesa en los Oscar y este año la nominación al mismo galardón de Vals con Bashir, el film que nos ocupa, simbolizan la constante ebullición de ingenio que aporta el cine israelí en el panorama cinematográfico mundial.

Vals con Bashir, dirigida por el documentalista Ari Folman, quien es a su vez el protagonista de este largometraje de animación, goza de una maestría técnica que roza la perfección, de un pulso narrativo llevado con extrema delicadeza y de un dramatismo que se reprime y contiene hasta que explota en la última secuencia, en la cual se ven las únicas imágenes reales de la película. Su genialidad radica no sólo en la originalidad de cómo contar los sucesos que rodearon la matanza de Sabra y Shatila y en sus virtudes formales, sino también en la conciencia rebosante en cada fotograma de la película. Conmover y arañar las conciencias del público israelí es lo que busca Ari Folman con este viaje retrospectivo en busca de una memoria "perdida". Y estos son, ciertamente, los aspectos de la película que realmente mueven al debate y a la reflexión: la conciencia de culpabilidad -sobre todo del mismo Folman- y la memoria.

El mismo Ari Folman, como muchos de sus coetáneos y amigos, participaron en la "Operación Paz para Galilea" o también conocida como Guerra de Líbano de 1982. La síntesis de este conflicto y la matanza de Sabra y Shatila -dicha síntesis es fundamental para un análisis de la película- fue la siguiente: Israel entró en el país de los cedros para acabar con los ataques que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) -instalada en Líbano y después de la guerra expulsada a Túnez con su jefe Arafat- lanzaba sobre la población civil israelí del norte. Líbano, estaba sumido en una guerra civil entre cristianos y musulmanes, e Israel tomó partido por el bando cristiano liderado por el falangista, maronita y mandatario electo Bashir Gemayel. Israel prometió en un principio no traspasar una línea de 40 kilómetros desde la frontera israelí y, en consecuencia, no tomar la capital, Beirut. Pero el 14 de Septiembre Gemayel es asesinado junto a cuarenta personas en un atentado y casi instantáneamente, al mando del Tzahal (Ejército de Defensa de Israel) el entonces Ministro de Defensa Ariel Sharon, ordena tomar Beirut Occidental. Las milicias cristianas brindaron su ayuda al ejército israelí y se ofrecieron para entrar en los campos palestinos de Sabra y Shatila en busca de terroristas. Lo que tenían era sed de venganza y durante un día entero, mientras soldados israelíes se apostaban fuera del campo sin saber lo que pasaba, masacraron a unas 1000 personas -la cifra exacta nunca ha sido posible determinarla debido a la extorsionadora propaganda árabe-.

La matanza de Sabra y Shatila conmovió a la sociedad israelí en su conjunto. Se estableció una comisión de investigación, la Comisión Kahan, en la que se declaró indirectamente culpable de la matanza al Tzahal. El entonces Primer Ministro , Menahem Begin destituyó a Sharon como Ministro de Defensa y el movimiento pacifista israelí Paz Ahora, convocó a la manifestación más multitudinaria de la historia de Israel, en la que se calcula que participaron unos 400.000 asistentes; proporcionalmente como si en España se hubieran manifestado 4.000.000 de personas.

El terremoto social y político provocado por la permisividad del ejército de Israel tuvo consecuencias muy importantes -desgastó también al Gobierno de Begin hasta relegarlo a la oposición- por eso resulta extraño que Folman quiera hacer de su remordimiento y de su complicidad involuntaria en la matanza un sentimiento de culpa colectivo a todos los que participaron en la Guerra de Líbano, y en extensión recordar a la sociedad israelí lo culpable que fue su ejército. Folman podría argumentar que es sólo un viaje personal en busca de una memoria perdida, pero, en ese caso, no habría sido necesario materializarlo en una película. Aun así, la grandeza del film no reside en estos enfoques algo difusos de su creador, sino en la representación de la conciencia israelí hasta su grado más alto: ningún país democrático en medio de una guerra hubiera armado tanto revuelo por una matanza que su ejército no cometió materialmente. Ninguna sociedad se hubiera implicado tanto en averiguar la responsabilidad de una matanza no perpetrada por su ejército y de una población que albergaba terroristas.

Vals con Bashir -el título hace referencia a una de las escenas centrales de la película- no sólo muestra un viaje retrospectivo y personal en busca de la memoria perdida y del horror de la guerra, sino también, la conciencia de una sociedad que no olvida ni siquiera sus propios errores.

Día del Holocausto

viernes, 17 de abril de 2009

¿Dónde estaba Dios durante el Holocausto?

El miércoles de esta semana terminó Pésaj y el martes de la semana próxima se conmemora Iom HaShoá, El día del Holocausto. La cercanía de las dos fechas está cargada de significado, se pueden trazar varios paralelismos entre el relato del Éxodo, la opresión y la persecución de los judíos por parte del Faraón en Egipto, con la persecución y el intento de exterminio de Hitler en Europa. Pero a mí lo que me inquieta mucho más que las similitudes entre ambas historias, es la terrible y notoria diferencia, la que nos conduce a la pregunta del millón (o mejor dicho de los seis millones), la pregunta que vuelve a nosotros cada año en estas fechas, molesta y perturbadora como una gotera en el techo de nuestra casa cuyas gotas nos caen directo sobre la cabeza, en forma rítmica, lenta pero constante, perforan la kipá y van cavando un agujero en el cuero cabelludo. ¿Dónde estaba Dios durante el Holocausto? ¿Dónde estaba ese mismo Dios que hace una semana nos sacó de Egipto con mano poderosa y brazo extendido, no por medio de un enviado ni de un serafín, sino Él mismo en persona? ¿Dónde estaba ese mismo Dios que en Egipto hizo notar su presencia por medio de señales y maravillas, que envío las diez plagas, que abrió el Mar Rojo y ahogó en él a las tropas del Faraón, que nos guió en el desierto con columnas de humo y fuego y que nos envío el maná del cielo?

Hay varios ensayos de respuestas, todos ellos insatisfactorios. El más coherente con los relatos del Tanaj y a la vez el más espeluznante lo escuché de dos ultraortodoxos jozrim vitshuvá (es decir, unos que habían sido laicos pero se enmendaron y ahora cumplen con la ley judía, literalmente: "volvieron a la respuesta"). Según ellos el Holocausto es un castigo al pueblo judío por alejarse de Dios y sus mandamientos, igual que los castigos que recibíamos en el período bíblico de los jueces, cuando Dios enviaba cíclicamente a los pueblos vecinos a darnos una buena paliza correctiva. No me lo dijeron explícitamente, pero se entiende que en este caso los pecadores que atrajeron a la gran catástrofe (que en hebreo se dice Shoá), fueron los miembros de la Haskalá (ilustración judía), los reformistas, los asimilacionistas, los bundistas y los sionistas. ¿Qué culpa tenían de todo aquello el millón y medio de niños judíos asesinados? ¿Qué culpa tenían los judíos observantes y respetuosos de la Torá que fueron a parar a los mismos hornos crematorios igual que todos los demás herejes? Para el pueblo judío, basta que pequen algunos para que todos tengamos que pagar los platos rotos. Pero entonces ¿es ése el mismo Dios que rescató a Lot y a su familia, antes de arrasar con la ciudad de Sodoma? Si la presencia de diez justos entre los sodomitas hubiera bastado para salvar la ciudad ¿por qué uno o dos millones de inocentes no alcanzaban para salvar a la judería europea?

Y llegados a este punto se cierra la discusión, sale de la galera el naipe comodín, el argumento circular de la fe no permite intentos de refutación: los hombres somos minúsculos y no podemos pretender alcanzar todas las respuestas, sólo lo sabe el eterno que todo lo sabe, el que ahogó en el diluvio universal a casi todas las criaturas vivientes, el que hostigó a Job matando a todos sus seres queridos para ganar una apuesta, el que nos rescató a los hijos de Israel de Egipto, sí, pero no sin antes hacernos pasar por 450 años de esclavitud y dejar que los egipcios ahogaran en el Nilo a toda una generación de recién nacidos, con la excepción del líder futuro. El Santo Bendito Sea. ¿Qué podemos saber nosotros, simple mortales? ¿Acaso estuvimos presentes en el momento de la creación? Él sabe lo que es bueno.

Luego están los partidarios del libre albedrío. No se puede reclamar a Dios por el Holocausto, los responsables de la Shoá fueron los nazis y sus colaboradores. Y hasta aquí estoy de acuerdo, pero lo que no me queda claro, es cómo resuelven la contradicción quienes eximen a Dios por la falta de intervención en el Holocausto y al mismo tiempo creen en el relato del Éxodo. ¿Por qué interviene en Egipto y se hace al margen en Europa? Y aquí llegamos de nuevo al callejón sin salida, que se ignora o se atraviesa a fuerza de fe: Dios sabrá. No deja de admirarme como tantas veces la misma persona ante un hecho extraordinario que desafía la capacidad de comprensión humana, si es positivo lo cataloga de milagro y lo atribuye a Dios, pero si es algo negativo entonces lo atribuye al hombre.

Siento una sincera simpatía por los religiosos que admiten la cuestión del lugar de Dios en el Holocausto como una paradoja sin por ello barrerla bajo la alfombra de la fe, reconociendo que el asunto no termina de cerrar. Creo que en todo sistema de creencias, tarde o temprano siempre se llega a este tipo de disonancias, lo más difícil y lo más honesto es reconocer el bache. Pero para mí, en este caso no se trata de una paradoja sino de una simple contradicción. Adolf Hitler, discípulo bastardo de Frederick Nietzsche, mató al Dios del Éxodo en las cámaras de gas.

McGiver por Star Wars o lo contrario

jueves, 16 de abril de 2009

Amos Oz, sobre los refugiados

He aprovechado estos días para leer un clásico de Amos Oz: Contra el fanatismo. Reproduzco aquí el sentir de Oz sobre el controvertido asunto de los refugiados palestinos y judíos, con el que me identifico:

Más urgente que la cuestión de las fronteras, más urgente que la disputa por los santos lugares, más urgente que cualquier otra cuestión es la tragedia de los refugiados de 1948, de las gentes que perdieron sus hogares en la guerra de Independencia de Israel de 1948.

Existe un profundo desacurdo sobre quién echr la culpa, o la mayor parte de la culpa, por ello. Algunos historiadores israelíes modernos culpan a Israel. Supongo que dentro de pocos años, por fin, y espero poder vivir para contarlo, algunos historiadores árabes modernos culparán a los gobiernos árabes de aquellos años. Pero este asunto es urgente y acuciante.

Todos y cada uno de los refugiados palestinos sin hogar, sin trabajo ni país deberían ser provistos de hogar, trabajo y pasaporte. Pero Israel no puede admitir a esa gente en grandes cantidades. Si lo hace nunca más será Israel. Pero debería participar en la solución (...) Israel tiene que facilitar el reasentamiento de los refugiados en la futura Palestina, que incluye a Cisjordania y a Gaza, o en otra parte.

Desde luego, es perfectamente legítimo que Israel saque a colación el tema del millón de judíos refugiados de los países árabes que también perdieron sus hogares, sus propiedades y sus países. No quieren volver a sus lugares de origen pero han dejado todo atrás: en Irak, en Siria, en Yemen, en Egipto, en el norte de África, en Irán, en muchos países donde fueron virtualmente expulsados a empujones, a veces incluso a la fuerza. Se tendría que prestar atención a esto.

miércoles, 15 de abril de 2009

Hay que detener a Irán

Irán continúa desafiando a la comunidad internacional. A pesar de las repetitivas sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, la Unión Europea y Estados Unidos, el régimen teocrático y fascista presidido por Mahmud Ahmadineyad no tiene ninguna intención de abandonar su programa nuclear. Según el servicio de inteligencia del Ejército de Israel (Amán), Irán podría fabricar su primera bomba nuclear antes de un año. Ahmadineyad no oculta sus intenciones. A pesar de insistir en que su programa nuclear no tiene objetivos militares, declaraciones como "la entidad sionista debe desaparecer" o "el régimen sionista es el portador del estandarte de la invasión, de la ocupación y de Satán" preocupan (y mucho) a Israel.

Irán es el principal obstáculo para alcanzar la paz en Medio Oriente. Su régimen representa un peligro para el mundo entero. No busca "fines pacíficos" sino la destrucción de Israel y la hegemonía islamista en la zona. Apoya y financia las actividades terroristas de Hamás, siendo de esa forma responsable directo de la división entre palestinos y de que aún no se haya creado un estado palestino independiente.

Israel no puede permitir (y no permitirá) que Irán se haga con armamento nuclear bajo ninguna circunstancia. Si la comunidad internacional no consigue poner fin a su programa nuclear a tiempo, habrá que destruir sus instalaciones nucleares mediante acciones militares. En Israel ya nos estamos preparando ante un eventual conflicto bélico con Irán.

domingo, 12 de abril de 2009

Cuento - El pobre y Eliyahu el Profeta

Por Kamelia Shahar
En Gates to the New City: A treasury of Modern Jewish Tales, editado por Howard Schwartz, Avon Books, New York, 1983.

Cierto marido y su esposa eran miserables. No sólo eran pobres y sin hijos, sino que el esposo era ciego (Dios nos ayude). Un día el hombre, triste y agotado, comenzó a caminar muy lentamente, hasta que llegó a la orilla del mar. Allí, ayudándose con su bastón, encontró un lugar, se sentó, y comenzó a pensar sobre su mala suerte. Pensando, pensando, de repente sintió a una persona tocándole el hombro (la persona era Eliyahu el Profeta, quien aparece siempre para nuestro bien, amén) y Eliyahu el Profeta le dijo:
"El Señor del mundo se ha compadecido de tí y desea ayudarte. Habla: di lo que quieres y Dios te satisfacerá, pero con la condición de que hagas un solo pedido."
El hombre pensó mucho, y no sabía como poner en un solo pedido todo lo que quería, así que le respondió a Eliyahu el Profeta:
"Mira, te lo suplico, dame hasta mañana. Te daré la respuesta entonces."
"Bien," le dijo Eliyahu el Profeta, y se separaron, cada uno yendo por su lado.
El buen hombre volvió a casa, le contó a su mujer lo que estaba pasando por su cabeza, y le preguntó:
"Dime, mujer, ¿qué vamos a hacer? Como en un solo pedido puedo pedir por todo lo que necesitamos?"
Su mujer le respondió:
"Esposo mío, no te tortures, ven y come ahora, descansa, Dios es grande incluso hasta mañana, te diré lo que vas a decir."
El hombre comió y se fue a dormir. A la mañana se levantó, se lavó y vistió, tomó su pequeño bastón, y su mujer le dijo lo que debería decir. Otra vez, muy lentamente, caminó hasta la orilla del mar. Allí ya esperando por él estaba Eliyahu el Profeta.
"Eh, buen hombre," le dijo, "¿traes la respuesta? ¿Sabes lo que quieres?"
"Sí," respondió el hombre, "Me gustaría que el Señor del mundo me deje ver a mi hijo comer de un plato de oro."
Sorprendido por la buena respuesta, Eliyahu el Profeta le dijo, "Ya que supiste como poner en un solo pedido las tres cosas que te faltan, el Santo, bendito sea, cumplirá tu deseo."
Y cada uno se fue por su camino, alegre y satisfecho.
Que la buena fortuna se apile sobre ellos y sobre nosotros también.


*Nota sobre el cuento.

Este cuento folklórico sobre Eliyahu (Elías) fue recogido oralmente en Israel por Kamelia Shahar para los Archivos de Cuentos Folklóricos de Israel. Tres de estos cuentos recogidos en forma oral han sido incluidos en la antología para demostrar la continua transmisión oral de folklore judío, incluso en el presente. (Las otras dos historias son "Alegría verdadera" de Kamelia Shahar y "La Apuesta y la Pequeña Estrella Brillante" de Alfredo Sarano.) Una de las categorías comunes de cuentos folklóricos sobre Elías tiene que ver con su ayuda a los pobres. Las tres cosas de que carecía la pareja pobre eran un hijo, la vista (el esposo era ciego), y oro. Su pedido "que me deje ver a mi hijo comer de un plato de oro" cumplía todos los tres deseos, aún cuando sólo se le permitía un pedido. Noten también que el hombre pobre dirige su deseo al "Señor del Mundo", y no a Eliyahu, entendiendo bien que la fuente de la generosidad era Dios. Son detalles como este los que caracterizan al folklore judío, y lo distinguen del de otros. Esta historia apareció primeramente en la revista en lengua Judezma Aki Yerushalayim, Nº 2, Julio de 1979. Kamelia Shahar grabó esta historia de una mujer de habla judezma en Or Yehuda, quien la había oído de su abuela en Izmir.

miércoles, 8 de abril de 2009

La cuarta copa va por Shalit

Siguiendo mi anterior propuesta de cambios a la Hagadá añado una propuesta de cambio al Seder un poco más aplicable.

Leí en "Israeli Hayom" que el dirigente del comité por la liberación de Guilad Shalit, declaró que este año no leerían el "Ma nishtaná" (del hebreo: "¿Qué ha cambiado?", una de las canciones del Seder de Pésaj), ya que a la tradicional pregunta "en qué se diferecnia esta noche de las demás noche" la respuesta es: nada. También esta noche, igual que todas las noches de año, la familia y los amigos de Shalit siguen sufriendo su ausencia. Éste ya es el tercer Seder de Pésaj que Shalit pasa en cautiverio, vaya uno a saber en qué condiciones. Esperemos que Netanyahu tenga éxito allí donde Ólmert fracasó, alcance un acuerdo, devuelva a Shalit y reabra los pasos fronterizos con Gaza.

Como en las demás festividades del judaísmo, también en Pésaj, mientras disfrutamos del tiempo de alegría y regocijo que llega con la celebración, se nos insta a apoyar a todos los integrantes del pueblo menos afortunados (y en Pésaj también se hace particular énfasis en los extranjeros, al menos en teoría). En Israel no hace falta que llegue "la fiesta de la libertad" (uno se los cuatro nombres de Pésaj) para acordarnos de Shalit, la mayor parte de la sociedad israelí se siente identificada con él y se conduele con el dolor de su familia. Y aún así, me parece que puede ser un buen gesto dedicar la cuarta copa de vino a Guilad Shalit y los demás soldados israelíes cautivos o desaparecidos. A lo largo del Seder de Pésaj se brinda cuatro veces con una copa de vino cada vez, a la cuarta se suele apartar una copa para el profeta Elías (Eliahu Hanabí). Elías sabrá comprender si por esta vez le dejamos su dosis anual a otro.

lunes, 6 de abril de 2009

Se viene pesaj

Y yo les dejo este tira de los amigos de Reirse es Kosher.



Pesaj era una de las pocas festividades que se celebraban en mi casa durante mi niñez. Siempre escondían el aficomán en el mismo lugar... mi vieja nunca fue muy creativa para los escondites. La matzá duraba meses en mi casa, siempre en esas cajas gigantes arriba de la heladera. A mi me gustaban con manteca... pero con esas modas Light en mi heladera generalmente había margarina, que claramente no es lo mismo. Otra alternativa es ponerles una feta de queso de máquina encima y darle un golpecito en el microondas. Y lo mejor de todo es hacerse un buen sanguche de matzá, jamón y queso. Esa mezcla pecaminosa tiene un gusto especial, casí tan sublime como hacer un asado con amigos en Yom Kippur.

Hoy en día, aunque no celebro nada, la fiesta que más me gusta es Purim: eso de beber hasta no distinguir a Aman de Mordejai se ha convertido en una mitzvá que intento cumplir cada fin de semana. La consecuencia inmediata es que usualmente al día siguiente me despierto preguntandome esto.

domingo, 5 de abril de 2009

La Torá

Terminé de leer la Torá, es decir, los cinco primeros libros del Tanaj, también llamados por el nombre de Pentateuco. Me sorprendió, en especial Dvarim (Deuteronomio), lo coherente que es, como ata los cabos sueltos y proporciona explicaciones para todo. Yo me imaginaba un estilo mucho más oscuro, más: "Harmón conoció a Debora / Dios es grande y poderoso / y luego fueron de Horev a Picon Tzurún / como habló Moises." Para nada, se puede leer tranquilo, como discurso está bien armado. Por supuesto, es un poco repetitivo, pero no tanto como Levítico.

Entre las cosas que repite todo el tiempo (por un motivo claro) es "trata al extranjero con justicia, recuerda que fuiste extranjero/esclavo en la tierra de Egipto", y "yo sé que se van a portar mal y adorar a otros dioses, porque son un pueblo orgulloso".

La verdad, estoy deseoso de comenzar con Yoshua (Josué). No puedo creer que llegué hasta esta edad sin haber leído nuestro libro fundante.

PD: ¡Ah, terribles las consecuencias de la desobediencia!

sábado, 4 de abril de 2009

La importancia de Pésaj

Desde niño Pésaj ha sido mi fiesta favorita. Cuando uno es niño no es capaz de comprender al completo el significado de las fiestas y el por qué de su celebración. A los niños les suele gustar Púrim por los disfraces o Jánuca por los regalos, pero lo que a mí me apasionaba de Pésaj eran las canciones. Recuerdo que hasta tenía una casete de música con las canciones del Séder.

Tras hacer alía a Israel, pude comprobar cómo Pésaj es también de suma importancia para los israelíes. Todos celebran Pésaj, laicos y religiosos. Según la tradición halájica, en Pésaj rige la prohibición total de comer jametz, trigo o cualquier otro cereal fermentado, en recuerdo al pan ácimo que los israelitas comieron en el desierto, ya que no hubo tiempo para que el pan levara. “Para el día catorce del mes de Nisán buscamos el jametz a la luz de una vela” nos dicen los sabios desde el Talmud de Babilonia. Con tal de cumplir con este precepto, los israelíes no sólo buscan los restos de levadura con el fin de destruirla, sino que se dedican a hacer una profunda limpieza general. Están todos tan obsesionados con la limpieza que pareciera que limpian en Pésaj lo que no limpian en todo un año. Algunos incluso cambian todos los objetos domésticos. No es extraño encontrarse por la calle toda clase de objetos tirados, desde muebles hasta electrodomésticos. Hay muchos olim jadashim que consiguen armarse la casa solamente con objetos recogidos en la calle. Yo, por ejemplo, encontré hace unos años una mesa de ordenador, un microondas, un espejo y una kumkum (tetera eléctrica), todo en perfecto estado.

Péisaj, Péisaj. La histeria colectiva se apodera de la gente. Limpian, tiran literalmente la casa por la ventana y compran como si el mundo se fuese a terminar. El nivel de consumismo israelí en Pésaj me recuerda siempre a la Navidad en España. Las tiendas se llenan, los supermercados no dan a basto y las calles se colapsan del mismo modo que ocurre en pleno centro de Barcelona el 24 de diciembre.

Con el paso de los años, Pésaj se empezó a convertir para mí en cita anual obligatoria. A pesar de que no me suelo destacar por mi religiosidad, la noche del 14 de Nisán está siempre reservada para el Séder. En Pésaj me siento especialmente identificado con el pueblo judío. Yo soy el nosotros que relata la hagadá. Con mano fuerte y brazo extendido yo fui sacado de Egipto. Es precisamente en el relato de Pésaj, cuando se pasa de la esclavitud a la libertad, donde mi pueblo se crea como pueblo y, posteriormente, recibe la Torá en el monte Sinaí. Ese concepto me marcó y me marcará para toda la vida. Sin ánimo de despreciar o minimizar otras festividades o costumbres, Pésaj es para mí sinónimo de judaísmo.

jueves, 2 de abril de 2009

El pan de la pobreza

"Este es el pan de la pobreza que comieron nuestros padres en Egipto. Todo el que tenga hambre que venga y coma, todo el que esté necesitado que comparta Pésaj con nosotros. Este año lo celebramos aquí, que el año próximo lo celebremos en Israel. Este año somos esclavos, que el año próximo seamos libres."

Así se refiere la Hagadá de Pésaj a la Matzá. Siempre me llamó la atención la ironía de que "el pan de la pobreza" salga tan caro, al menos en Uruguay, dónde durante varios años la Matzá se importaba de Israel o de Argentina y era un verdadero artículo de lujo. No tengo idea cómo estarán los precios del pán ácimo por allá hoy en día, espero que no lo sigan cobrando como si se usara oro para reemplazar la levadura.

Acá en Israel, este año, al parecer la Matzá se ha convertido si no en el pan de la pobreza, al menos en el pan de la crisis económica: en las grandes cadenas de supermercados se puede obtener un paquete de dos kilos y medio por 1 shekel (menos de 20 centavos de euro). Pero no teman, los dueños de los supermercados no se van a empobrecer, la promoción es válida sólo como parte de una compra mayor de al menos 200 shekels (o más, según la cadena).

Propongo adoptar por esta vez una Hagadá alternativa: "Este es el pan de las brechas sociales que venden nuestros hermanos en Mister Zol. Todo el que tenga hambre que se aguante y que se joda, todo el que esté necesitado que se busque una ONG. Este año estamos en la lona, que el año próximo estemos mejor ."

miércoles, 1 de abril de 2009

Oren Lavie - Her morning elegance




Un poco de música israelí con un video buenísimo.

Comparación necesaria

Una de las acusaciones que menos puedo tragar, y que lamentablemente es tan común, es que Israel hizo una "masacre" en Gaza. Te dicen "eh, Israel mató a 1300 y perdió sólo 13 personas, las cuentas me dicen que hizo una masacre."

Bueno hay varias personas que saben contar acá. En primer lugar, no fueron 1300. Ese es un número dado por el Hamás. Fueron 1166. De esos 1166, 709 eran terroristas del Hamás, 162 que no se sabe si eran terroristas o gente inocente y sólo 295 fueron sin duda palestinos inocentes.

Ok sumemos a los 295 más los 162. Nos da: 457 personas. Imaginate que Israel mató a esas personas inocentes, por supuesto, no a propósito, pero ponele que por descuido o incluso negligencia. 457 personas. ¿Te parece mucho? ¿Sabés cuantos murieron en una sola noche en el incendio de República Cromañon, la noche del 30 de diciembre de 2004 en Buenos Aires? 194 personas. Aparentemente por culpa de los dueños del boliche, del organizador del recital y de los artistas que incitaron a la gente a prender bengalas adentro del local. ¿Ok? En una sola noche, 194 personas. Más cientos de heridos.

Ahora, escuchame bien esto, aunque te joda me vas a leer. Israel peleó una guerra en Gaza durante 30 días. Una guerra contra un grupo terrorista que disparaba misiles desde una ciudad, desde el patio de escuelas. Que llenó de explosivos el zoológico de Gaza para cuando los soldados israelíes entraran.

Una guerra en una ciudad de un millón de habitantes. 30 días de bombas y mató por error (las acusaciones de muertes a propósito se revelaron basadas en rumores y sin base en la realidad) el equivalente en gente de dos cromañones y un tercio. 2.35 veces para ser exactos. ¿Eso es una masacre? ¡Dame dos, qué querés que te diga!

No sean imbéciles. No repitan como loros lo que les quieren hacer comer los árabes. Piensen. Imaginen una guerra sobre Buenos Aires, con bombas cayéndote del cielo durante 30 días y me van a decir que se esperan que muera sólo el equivalente a dos cromañones. ¡Pero por favor! Israel peleó una guerra con un cuidado increíble. Un premio habría que darle. No se preocupen que en los próximos años la Guerra de Gaza la van a estudiar en todas las academias militares como ejemplo de un combate cuidadoso con las vidas humanas y victorioso en sus resultados, como estudian la Guerra de los Seis Días. Esa va a ser la mejor prueba y el mejor premio. Aunque te dé bronca, querido.

Raúl Alfonsín (1927-2009)

Ex-Presidente argentino. Uno de los más grandes de este siglo. Falleció ayer a la noche. Un gran tipo, alguien decente. ¿Dónde se encuentra gente como él? Compárenlo con la lacra a la que reemplazó y la que vino después. Una gran persona, siempre con el interés de la Argentina en su hacer. Se equivocó a veces. Se chocó con la máquina de impedir de la burocracia argentina y la máquina de robar peronista. Te vamos a extrañar, Alfonso.