martes 22 de diciembre de 2009

El pueblo elegido

Generalmente no dejo que se publiquen los comentarios antisemitas, pero este me ha causado tanta gracia que se merece un post propio:

Un guest que ha intentado dejar varios mensajes en varios posts, algunos firmando con un email en el que afirma que es una mujer judía, ha escrito esto recientemente:

"¿En qué estás pensando...?quelos judios tenemos complejos de persecusion, buscan y urgan buscando enemigos, opositores, pero en la actualidad deberiamos poner en la balanza quien nos quiere y quien no,y saliamos beneficiados,claro esta dejando de lado la multitud musulmana. Cuando se terminen los conflictos en oriente medio,tema que incentiva el antisemitismo, se terminara el antisemitismo, cuando el judio se integre al mundo como un ser humano igual al resto y no como un pueblo elegido por DIOS QUE ELLOS SE LO INVENTARON.-tODOS SOMOS IGUALES, SOMOS PERSONAS de carne y hueso, c/u con sus creencias, ideas , y borrar todo fanatismo de superioridad , somos genios, pero solo para enseñar y orientar a los que no lo son.- "


Es fantástico como va pasando de la primera persona del plural a la tercera persona del plural, del "nosotros" (los judíos) a "ellos" (los judíos). No me digan que no se rieron al imaginarse que este guest se sale de las casillas y comienza a gritar frente al teclado cuando su alter ego lo domina: "cuando el judio se integre al mundo como un ser humano igual al resto y no como un pueblo elegido por DIOS QUE ELLOS SE LO INVENTARON.-tODOS SOMOS IGUALES, SOMOS PERSONAS de carne y hueso, c/u con sus creencias" (al final se calma un poco). Al antisemita le cuesta horrores mantener su máscara de judío, del "nosotros los judíos". Si esta persona de verdad nació judía, está claramente enferma. Pero bueno, no sería tan raro, porque para apoyar a Pino Solanas, un judío tiene que estar enfermo, o haberse transformado en un judío no-judío.

El tema ese de que los judíos se comportan como si fueran un "pueblo elegido" y "superiores" es estándar en la propaganda antisemita y tiene una historia bastante larga. Nuevamente, si el guest nació judío, absorbió rápidamente la forma de pensar propia del ambiente de Pino Solanas.

La idea de ser un pueblo elegido, realmente se encuentra en la base del judaísmo histórico. Pero no como los antisemitas lo entienden. Los judíos siempre hemos creído que Dios ha hecho un pacto con nuestro pueblo. No somos los únicos que pensamos así: también los cristianos y los musulmanes creen que Dios hizo un pacto con nuestro pueblo. Si no lo creyeran, sería inexplicable que los cristianos hayan adoptado la Biblia hebrea como texto sagrado y que los musulmanes hayan hecho algo parecido al rastrear su ascendencia a Abraham (quien fue el que realizó el pacto con Dios) y luego que consideren a Moisés (Mussa, en árabe) uno de sus profetas. Evidentemente, tanto los judíos como los cristianos, como los musulmanes, prácticamente todo el mundo conocido al Oeste de la India, coincide con que el pueblo judío es o ha sido un pueblo elegido.

Ahora bien, los judíos tenemos bien claro por qué fuimos elegidos y por qué no: "No es porque sois el pueblo más numeroso de todos que Dios puso su corazón en vosotros y os eligió - de hecho, sois el pueblo más pequeño; pero fue porque Dios os favoreció y mantuvo el pacto que había hecho con vuestros padres que Dios os liberó, con mano poderosa y os rescató de la casa de esclavitud, del poder del faraón de -Egipto." (Deuteronomio 7:7-8)

Es decir, no porque seamos mayores o mejores que otros, sino porque a Dios se le cantó. Así es el amor: particular, específico e inexplicable. Todo texto es ambiguo, pero esta fue siempre la interpretación de Jazal (Jajameinu zijronam lebrajá - Nuestros sabios de bendita memoria). No es porque seamos mejores que tenemos un pacto con Dios. De hecho, en la práctica, la elección se tradujo en la obligación de cumplir preceptos más estrictos que otros pueblos (no siempre estos preceptos tienen que ver con la ética, hay preceptos alimentarios, de vestimenta, etc). O sea que esta elección fue siempre vista como una carga, una responsabilidad mayor. Pero nunca tuvo que ver con la salvación del alma ni nada de eso. El judaísmo pone énfasis en la vida. Es decir, en esta vida, antes de la muerte. No está muy preocupado por lo que sucede después (y de ahí que hay varias alternativas probables, pero no hay dogma).

En el mundo pre-cristiano, esta idea de elección les tenía sin cuidado a los pueblos paganos. Nunca se hicieron mucho problema por esta creencia judía. De hecho, lo que más les molestaba era que los judíos no aceptaran el politeísmo, y que el Dios judío fuera invisible. Los paganos veían mal no la idea de elección -¿y como podrían ver mal esto, si cada ciudad pagana tenía la protección especial de algún dios o diosa, Atena para Atenas, Júpiter para Roma, Marduk para Babel, etc?- sino la exclusividad con la que los judíos mantenían separado el culto a su Dios del culto que a otros dioses hacían otros pueblos. Mientras que para un griego no había nada más normal que tener varios templos dedicados a varios dioses protectores en la misma ciudad, los judíos consideraban que Jerusalem sería desecrada si fuera incluido un templo de otra deidad allí. Jerusalem tenía su templo a Dios, y el resto eran simplemente ídolos.

Es en realidad con el cristianismo que se comienza a machacar con la idea de que los judíos se creen superiores por considerarse el pueblo elegido. Y hay una buena razón para este cambio de discurso: los cristianos, a su manera, se vieron siempre como el pueblo elegido. Por supuesto, no es una elección de todo un pueblo, sino la elección de los que aceptan a Jesús como su salvador, pero ¡qué elección! Los cristianos son los elegidos para la salvación de su alma y todo el resto se va al infierno para siempre. El verdulero de al lado al que le comprás todos los días, y que no cree en Jesús, va a ser torturado para siempre, mientras que vos te asegurás que en la otra vida ya no será tu vecino. Me pregunto, ¿Qué tipo de mentalidad puede esta idea llegar a crear en el creyente cristiano? Hasta el día de hoy, la teología cristiana (con sus variantes católicas, ortodoxas y protestantes) sigue creyendo en esta elección para la salvación. Por supuesto, está la idea de que esta salvación depende de uno, y que no es igual a la elección del pueblo judío como un todo y sin causa clara. Si uno acepta o rechaza a Jesús como Dios, uno decide si se salva o no (con ciertas variantes extrañas introducidas por la idea de predestinación protestante, la cual es más parecida, pero no igual, a la idea judía de la elección). Pero fíjense el dilema teológico que se le presentó a la Iglesia cuando en 1492 se descubrió un nuevo mundo en el que los habitantes no sabían nada de Jesús y por lo tanto habían muerto ya millones, antes de ese año, sin la posibilidad de ser salvados (ergo: infierno, llamas, tortura eterna). La respuesta de la Iglesia: misiones, conversiones masivas voluntarias y forzadas, destrucción de las creencias indígenas. Para ser más exactos, este dilema de la Iglesia no nació en 1492. Dante Alighieri en su Divina Comedia ya lo menciona. Virgilio, el guía de Dante en el infierno, se encuentra allí porque nació antes de Jesús, y por ende, no tuvo la posibilidad de ser salvado. Dante admiraba las obras del pagano Virgilio, y por lo tanto, lo considera una persona buena, que sin embargo, le toca como destino el infierno. Si Jesús/Dios hubiera elegido venir un poco antes, toda esa gente hubiera tenido la posibilidad de llegar al Paraíso, con lo que nuevamente tenemos el problema de la elección de algunos y no de otros.

Ahora, el problema de la Iglesia fue que Dios había hecho un pacto con el pueblo de Israel, pero ella quería decir que este pacto había sido anulado y reemplazado por otro, un pacto individual a través de Jesús y descripto en la Biblia cristiana (alias, Nuevo Testamento). El concepto cristiano se denomina supersesionismo, o Teoría del Reemplazo. Es decir que antes los judíos fueron elegidos (y eso la Iglesia lo reconoce al santificar la Biblia hebrea y tomarla como "pre-historia" de Israel) pero ahora sólo los que creen en Jesús como Mesías son elegidos para la salvación. La Iglesia es ahora el verus Israel, el verdadero Israel. El pacto se transmite de una parte del pueblo a otra (y recordemos, que en un principio, los cristianos son parte del pueblo judío, y son tan pocos que pueden de hecho considerarse una comunidad, o un pueblo sin fronteras territoriales definidas, fronteras "en el corazón" si se quiere). ¿Que podía hacer la Iglesia frente al generalizado comportamiento judío de ignorar sus pretensiones? Bueno, lo mejor que podía hacer era ridiculizar en los judíos aquello mismo que formaba el núcleo de la idea cristiana: la idea de elección. Cuanto más los judíos ignoraban los sermones de los Padres de la Iglesia para ser "salvados" de su ceguera, más los Padres de la Iglesia escribían sobre como los judíos son arrogantes y se creen que siguen siendo el pueblo elegido (i.e. no aceptan que nosotros somos los verdaderos elegidos). Y como ser elegido, para el cristianismo tenía un valor absoluto (¡se jugaba el destino del alma, no menos que eso!), la idea de elección en el cristianismo pasó a tener un cariz de ser superior a otro.

Con algunas variantes, esta idea de elección está presente en el Islam también. Allí el Corán no sólo dice que la única revelación totalmente válida es la que pasó por Mahoma y se escribió en el Corán, sino que los árabes son el mejor de todos los pueblos jamás creados por Dios. ¿Qué les parece eso como elección? Tiene el aspecto étnico propio del judaísmo, pero no su inexplicabilidad: al contrario, es supremacista, como correspondió siempre a una secta guerrera que se expandió por conquista violenta y la sumisión de otros pueblos. Claro que eso le provocó en sus primeros siglos algunos problemas con las nuevas poblaciones no-árabes que se sometieron al Islam (como los Persas, por ejemplo). Para el Islam, tanto los judíos como los cristianos falsificaron sus propias escrituras sagradas, y se han desviado del camino. Los elegidos para la salvación son los musulmanes, y todo el resto se va al infierno. El islam es supersesionista no sólo con respecto a los judíos, como el cristianismo, sino también con respecto a los cristianos.

Como contrapunto a estas ideas, los judíos no somos proselitistas, no buscamos nuevos conversos, pero los aceptamos si ellos vienen y realmente lo desean. El converso no gana la salvación al entrar a nuestra "tribu", a diferencia de lo que prometen los nuevos pueblos elegidos, los cristianos y los musulmanes, sino que se carga con nuevas responsabilidades. Esta mecánica parece ser tan difícil de entender para algunos cristianos y musulmanes hoy en día, como era difícil de entender para los paganos el rechazo de los judíos al politeísmo en aquellos tiempos.

Finalmente, algo notable es que con la secularización que comenzó en el mundo cristiano a partir de la Revolución Francesa (e incluso un poco antes, pensemos en los Países Bajos), la acusación contra los judíos de creerse mejores por ser el "pueblo elegido" no perdió fuerza, sino que hoy día es usada por creyentes y ateos por igual. A veces, especialmente por ateos militantes de la izquierda anti-israelí. La explicación más probable es que la misma bronca que sintieron los Padres de la Iglesia contra los "sordos y ciegos judíos" creyentes, es la que alimenta a los Padres de la Utopía Marxista contra los "sordos y ciegos judíos" nacionalistas. Este es uno más de los ejemplos de la transformación del antiguo odio teológico en antisemitismo moderno.

8 comentarios:

  1. <span>¿En qué estás pensando...?</span>

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  2. En realidad, la "elección de Dios del pueblo judío" es una fosilización de la Edad del Bronce oriental, en que una gran cantidad de dioses "elegía" a los pueblos de distintas ciudades (en este caso, Jerusalén) para su culto. Así, Yahvé no es muy distinto que Marduk, Ba'al o Enlil.

    Con la destrucción del primer templo en el siglo VI A.E.C., la élite sacerdotal de Jerusalén probablemente se deshizo de cualquier teología politeísta, como el culto a templos distintos en Schem y otros centros, para integrarlos al culto del Dios de Jerusalén.

    El pacto, como lo indicó Spinoza en su tiempo, nunca fue más que uno político: Dios era el jefe de la vida ciudadana. Los sacerdotes y los reyes eran sus administradores, nada más. Eso se ve claramente en los tratados "teológicos" conservados de Asíria, en que el dios Asur era directamente Rey del reino, y el "Rey" no era más que un sumo sacerdote.

    Si cualquiera lee el "lamento de la destrucción de Ur", escrito en torno al 2000-1800 A.E.C., uno se da cuenta de que es tan profético como cualquier otro lamento de la destrucción de otras ciudades, particularmente Jerusalén: los ciudadanos de Ur, particularmente su Rey, han violado las reglas ordenadas por el dios de la ciudad. Por lo tanto, el dios castigó a Ur y la abandonó ante los ejércitos de otras ciudades, que sí tenían el apoyo de sus dioses ciudadanos.

    El concepto de pactos entre el dios y las ciudades (en su concepto civil y territorial presente en la antiguedad) existirá hasta prácticamente la época medieval, fosilizandose en "pactos" con la "umma" del Islam y los "santos de las ciudades" en el cristianismo.

    Por lo tanto, el "pacto de Dios con los judíos" no es nada sorprendente y nuevo en la teología, presente en todo el mundo próximo oriental desde la Edad del Bronce (aunque su vertiente más tribal, según Liveranni, probablemente sea de los inicios de la Edad del Hierro, época donde posiblemente se constituyó la entidad tribal judía).

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  3. Liveranni!!! Siglos que no escuchaba ese apellido! Bueno, no siglos, en realidad... mmmm... 1996... 13 años!

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  4. Estoy seguro que el "lamento de la destrucción de Ur" es un best seller.

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  5. jajaja. Bueno, ya estoy cansado de escuchar ese nombre. Uno de los profesores de mi universidad es el principal traductor al castellano de sus libros. Por lo que me tocó leer su enorme libro entero.

    Personalmente, sin embargo, tengo otros libros que me gustan más de estos temas.

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  6. Me gusto mucho este articulo. La teoria que expones en el ultimo parrafo suena razonable.

    RTB

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  7. Estoy pensando en hacerme comunista... estoy siguiendo una "religión" de la edad de bronce, de Ur, mmmm... creo que voy abrir un blog con mucha arena en los ojos... toda una vida perdida y al final me di cuenta, ohhh... que absurdo fui y yo sin saber de Ur... por cierto voy a demandar a ciertas personas por practicar una "mutilación" en mi cuerpo a una edad muy temprana siguiendo el rito ancestral egipcio y de Ur, caramba siempre sale Ur... toda una clave importante en mi vida, Ur...Ur...Ur..

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  8. ¿Pero cómo los judíos no quieren abandonar el sionismo (que les ha traído prosperidad, independencia, orgullo y dignidad en Israel) y pasarse a las filas de la "verdad única y la felicidad universal del socialismo" (que ya probó ser un fracaso, para cualquier pueblo)? QUÉ TERCOS ESTOS JUDÍOS!! ¿QUÉ SE CREEN?

    jejeje! muy buen artículo Fabián, en algún momento lo reproduciré

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