Lo encontré al fin, Martín Caparrós fue ese intelectual vendido a Kirschner, ahora enemigo de Kirschner, al que estaba buscando hace rato. Hace unos meses había leído la estúpida nota de algun progre K argentino y no recordaba de quién. Ahora encontré la nota y descubrí que fue el Sr. Caparrós. El que en el espacio de sólo un mes pasó de decir:
A decir:
Evidentemente, Caparrós, parte de la izquierda tonta y de reacciones instintivas, consideraba en junio que la gripe era sólo un decorado virtual que esconde la dominación del imperio y de los medios controlados por el imperio (¿hace falta decir qué imperio?) a través del miedo. Al parecer, el marco interpretativo de Caparrós sigue siendo un conspiracionismo chomskiano, qué básicamente es un marxismo althusseriano con toques de "virtualidad" siglo XXI, probablemente adoptados desde la época de la primera Guerra del Golfo, donde quedaba tan moderno y progresista decir que el imperio llevaba a cabo una guerra real pero nos mostraba sólo una realidad virtual y tecnológica.
Y Caparrós hacía gala de esa calidad tan especial que tiene la izquierda tonta para perder votos, al igualar a los "ricos" (no estamos hablando en realidad de ricos, digamos la verdad, Caparrós habla de los vecinos de un edificio de Belgrano) con los chanchos. Y que se mueran los ricos, total, es el mensaje. Este es el discurso de un tipo que nunca debe llegar al poder porque es un peligro para la sociedad. Un típico pichón de Stalin. Ya es una verguenza que le den un espacio en los medios.
Lo que más me había molestado de esa nota de junio en realidad no había sido su comparación de los ricos con chanchos y que se mueran los chanchos, sino ese pensamiento simplón que dice que si hay muertes por hambre, ¿para qué te vas a cuidar de una enfermedad? Es como que te digan: no te laves las manos, total tenés poco para comer. O incluso peor: no te laves las manos, total hay gente que tiene poco para comer. Y es así como se transmiten las enfermedades, Caparrós.
Ahora en julio, mirando practicamente las mismas cifras que antes, las que seguían diciendo que el índice de mortalidad era una "bicoca" (si se mueren los "ricos", obviamente), el Sr. Caparrós se pone remal. Ahora es un crimen, porque la gripe se extendió y llegó a los pobres. Quizás porque le hicieron caso a Caparrós y no se lavaron las manos después de estornudar. Total, son pobres, y esta es sólo una gripe mediática. Pero Caparrós, vamos, vos dijiste que la gripe es más virtual que real, los 100.000 infectados en Argentina no te tienen que preocupar porque seguro que no existen. Sólo se intenta imponer el miedo como con el anuncio de los niveles de alerta por ataques terroristas. O no serás ahora parte del complejo mediático-imperial que nos quiere dominar, ¿no?
Por supuesto que te dejaste "engañar como un tarado" Caparrós. Pero si te creés que ese es tu único pecado, te estás engañando a vos mismo. ¿Quién le da de comer a este chancho?
"La gripe mexicana, gripe porcina, H1A1 o influenza A es una auténtica epidemia contemporánea: una epidemia mediática, mucho más virtual que real, mucho más amenaza que certeza, con su guerra de nombres por delante"
[...]
"Su índice de mortalidad comparado con casi cualquier otra enfermedad es una bicoca y su grado de amenaza para la supervivencia del género es un chiste en un mundo donde se mueren a causa del hambre y la malnutrición 25.000 –acabo de escribir 25.000– personas por día –por día–. Frente a esas cifras, la fiebre ex chancha es un chiste malo, aunque eso no es nuevo: frente a esas cifras –que nos importan tan poco– cualquier cosa se parece a un chiste malo, pero el hecho de que los gobiernos [y] los medios las personas se pongan como se ponen por una enfermedad, intolerable que lleva 125 víctimas en dos meses es un chiste malo de un gusto complicado. Y se hace más chiste en la Argentina porque, por una de esas casualidades patrias, la ex chancha es, aquí, un mal de ricos.
(Martín Caparrós, "La Fiebre de los Chanchos", Crónica digital, 8 de junio de 2009)
A decir:
"Las cifras mostraban una anomalía que parecía muy grave: según la OMS, la gripe mataba en el mundo a uno de cada 227 enfermos y, decía, “en Canadá hubo 19 muertos sobre 6.732 enfermos: un muerto cada 354 enfermos. En Chile, un muerto cada 718 enfermos. En Estados Unidos, un muerto cada 246 enfermos. En Guatemala, un muerto cada 127 enfermos”, y en muchos países no había causado muertos pese a una buena cantidad de infectados. En cambio en la Argentina la proporción era completamente otra: “En la Argentina llevamos 1.391 enfermos y 21 muertos reconocidos: un muerto cada 66 enfermos. Y, en los últimos días, la OMS registra aquí 178 nuevos enfermos y 14 muertos: un muerto cada 15 enfermos”. Era gravísimo y mostraba –creía yo– que la precariedad de nuestros tratamientos hacía que los argentinos infectados por la gripe tuvieran entre cinco y veinte posibilidades más de morirse que el resto del mundo. Me parecía demasiado, pero las cifras eran claras, precisas."
"Por suerte, en medio del caos poselectoral, nadie se fijó demasiado en estos números, realmente aterradores: aterradores en sentido estricto, que podrían haber causado el pánico si alguien les hubiera hecho caso. Ahora descubrimos que eran falsos: que en realidad no se trataba de un Estado incapaz de curarnos –lo es, pero no tanto–, sino de un gobierno perdidamente mentiroso que engañó a sus ciudadanos, a la Organización Mundial de la Salud, a todo el mundo. Ahora descubrimos –lo dice el nuevo ministro de Salud– que los enfermos de gripe porcina en la Argentina no son, como dice hoy todavía el informe de la OMS, 1.587 sino “unos cien mil”. Ahora descubrimos que el gobierno nos mintió sobre el grado de difusión de la enfermedad en una proporción de uno a cien: que nos dijo uno donde eran cien y, por lo tanto, no tomó medidas para nivel cien sino para nivel uno, y permitió que siguiéramos como si nada a ver si conseguía un par de votos más"
(Martín Caparrós, "El crimen de la gripe", Crónica digital, 4 de julio de 2009)
Evidentemente, Caparrós, parte de la izquierda tonta y de reacciones instintivas, consideraba en junio que la gripe era sólo un decorado virtual que esconde la dominación del imperio y de los medios controlados por el imperio (¿hace falta decir qué imperio?) a través del miedo. Al parecer, el marco interpretativo de Caparrós sigue siendo un conspiracionismo chomskiano, qué básicamente es un marxismo althusseriano con toques de "virtualidad" siglo XXI, probablemente adoptados desde la época de la primera Guerra del Golfo, donde quedaba tan moderno y progresista decir que el imperio llevaba a cabo una guerra real pero nos mostraba sólo una realidad virtual y tecnológica.
Y Caparrós hacía gala de esa calidad tan especial que tiene la izquierda tonta para perder votos, al igualar a los "ricos" (no estamos hablando en realidad de ricos, digamos la verdad, Caparrós habla de los vecinos de un edificio de Belgrano) con los chanchos. Y que se mueran los ricos, total, es el mensaje. Este es el discurso de un tipo que nunca debe llegar al poder porque es un peligro para la sociedad. Un típico pichón de Stalin. Ya es una verguenza que le den un espacio en los medios.
Lo que más me había molestado de esa nota de junio en realidad no había sido su comparación de los ricos con chanchos y que se mueran los chanchos, sino ese pensamiento simplón que dice que si hay muertes por hambre, ¿para qué te vas a cuidar de una enfermedad? Es como que te digan: no te laves las manos, total tenés poco para comer. O incluso peor: no te laves las manos, total hay gente que tiene poco para comer. Y es así como se transmiten las enfermedades, Caparrós.
Ahora en julio, mirando practicamente las mismas cifras que antes, las que seguían diciendo que el índice de mortalidad era una "bicoca" (si se mueren los "ricos", obviamente), el Sr. Caparrós se pone remal. Ahora es un crimen, porque la gripe se extendió y llegó a los pobres. Quizás porque le hicieron caso a Caparrós y no se lavaron las manos después de estornudar. Total, son pobres, y esta es sólo una gripe mediática. Pero Caparrós, vamos, vos dijiste que la gripe es más virtual que real, los 100.000 infectados en Argentina no te tienen que preocupar porque seguro que no existen. Sólo se intenta imponer el miedo como con el anuncio de los niveles de alerta por ataques terroristas. O no serás ahora parte del complejo mediático-imperial que nos quiere dominar, ¿no?
Por supuesto que te dejaste "engañar como un tarado" Caparrós. Pero si te creés que ese es tu único pecado, te estás engañando a vos mismo. ¿Quién le da de comer a este chancho?
Luego sus colegas nos dirán que los 1.000 muertos en el ataque a Gaza en diciembre-enero, no son una "bicoca", una ignificancia en comparacion con los 25.000 muertos de hambre diarios (o los muertos en otros conflictos armados), sino un verdadero "genocidio". Esta gente para la que ciertos muertos valen más que otros me causan escalofríos.
ResponderSuprimirEn fin, no por tirar números y hacer cálculos mátematicos se dice la verdad (y esto se aplica a todo el mundo, no sólo a los imitadores de Jean Baudrillard), los números siempre están sujetos a la interpretación y a la trasgiverzación.
Lo que sí es cierto, es que la gripe porcina recibe una cobertura mediática desproporcionada, igual que el conflicto palestino-israelí.
Supongo que idiotas existen tanto en la izquierda y la derecha (aunque por aquí, las estupideces de la derecha no se menciona nunca. Como la neo-con antisemita norteamericana que insultó en un townhall meeting a un judío israelí que estaba a favor de las reformas de Obama sobre los seguros de salud en EE.UU.).
ResponderSuprimirEn todo caso, este tipo de comentarios sobre la nueva epidemia ciertamente se han visto desde mis circulos izquierdistas, al que tuve serias discusiones sobre el asunto. Es triste ver que teorías conspirativas superan las barreras de la ideología, y sólo se ven presentes en la pura e indiscriminante estupidez.
Que nabo, Alks. Yo no soy de derecha. Y me importa muy poco lo que pueda decir una trastornada en EEUU, no tiene el mismo interés para mí que lo que dice el editor de un diario importante argentino.
ResponderSuprimirAndá a leer Daily Kos si te interesan esas cosas.
No tengo la menor idea, RTB612. Dicen que uno de cada cuatro israelíes se va a contagiar. Me da bastante temor, sobre todo porque las embarazadas son grupo de riesgo y mi mujer tiene fecha dentro de unos meses.
ResponderSuprimirRecibe una cobertura mediática desproporcionada si se lo compara con otros males, pero con eso no quiero decir que no sea un justificado motivo de preocupación, más todavía para los grupos de riesgo. Ojala que a tu mujer no le toque.
ResponderSuprimir¿Dicen que uno de cada cuatro israelíes se va a contagiar? Mmmm... Lo veo complicado. Te cuento que acá en España hay algunos cientos de contagiados, pero los muertos se cuentan todavía con los dedos de las manos (y todos estaban en algún grupo de riesgo). Es verdad que las embarazadas son uno de los grupos de riesgo, pero una vez más te digo los datos de España, las embarazadas que murieron por esta gripe no recuerdo si son tres o cuatro (literalmente). Y te estoy hablando de un país de más de 40 millones de habitantes donde esta gripe ya llegó hace meses.
ResponderSuprimirMi cuñada también salió de cuentas hace un mes, y no tuvo mayores problemas. Mientras esté con las defensas altas, y tome las mismas precauciones que hay que tomar contra otras enfermedades (gripe común incluida) no hay mayores problemas. Otro tema que hay que tener en cuenta es el clima, no sé cuánto le queda exactamente a tu mujer y cómo de frío es el invierno de Israel, pero están diciendo mucho que la gripe A pegará un poco más cuando haga más frío.
Saludos, y que haya suerte por allá.
No te preocupes Fabián. Yo leo esas estupideces conspirativas y maniqueistas zurdas todos los días en Página/12 (y mucho peor que lo que pueda escribir Caparrós). Algunos amigos a veces me preguntan si soy mazoquista...
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